Destapan una red criminal que alquilaba y reformaba casas rurales para plantaciones de marihuana
Cuatro personas han sido detenidas y seis plantaciones indoor de marihuana desmanteladas por una red criminal que actuaba en Aragón y Cataluña. Los delincuentes alquilaban viviendas en zonas rurales, rediseñaban su interior tapando ventanas e instalando sofisticados sistemas de climatización en localidades de Zaragoza como Escatrón, Ontinar del Salz y Calatorao. Bajo el marco de la Operación Inca, fue un vecino quien dio el primer aviso, lo que ha permitido incautar más de 2.500 plantas de marihuana, 1.248 esquejes y 8 kilos listos para su venta.
La investigación, llevada a cabo por agentes del Grupo de Estupefacientes de la Jefatura Superior de la Policía de Aragón, se inició en junio tras el aviso de un vecino de San Mateo de Gállego, quien alertó a los agentes de que, tras finalizar el alquiler de su propiedad, había encontrado evidencias de que en el inmueble se había alojado una plantación de marihuana.
Gracias a las primeras gestiones, los investigadores identificaron al principal sospechoso y localizaron una red de inmuebles utilizados por la organización para albergar plantaciones en varias localidades de Zaragoza, como Escatrón, Ontinar del Salz y Catorao.
Las investigaciones revelaron que la organización operaba de manera sofisticada: cada vivienda estaba modificada para optimizar las condiciones de cultivo y contaba con un residente encargado de la seguridad y mantenimiento de las instalaciones. Además, se constató una conexión con la provincia de Barcelona, donde la organización disponía de una macroplantación en Dosrius y preparaba una nueva en Castellbell y Vilar.
VIVIENDAS ALQUILADAS CON SOFISTICADOS SISTEMAS DE RIEGO Y CLIMATIZACIÓN
El pasado 3 de octubre, y bajo la coordinación del Juzgado de Instrucción nº 12 de Zaragoza, se realizaron cuatro registros simultáneos. Dada la complejidad de la operación, intervinieron el Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES), la Unidad de Intervención Policial (UIP) y la Unidad de Guías Caninos entre otros, quienes garantizaron la seguridad y éxito de las entradas.
Las viviendas contaban con sofisticados sistemas domóticos de riego, climatización, ventilación e iluminación, todos alimentados por conexiones ilegales al suministro eléctrico, lo que añade el delito de defraudación de fluido eléctrico a los cargos por tráfico de drogas.
La operación se saldó con la detención de cuatro personas y el desmantelamiento de seis plantaciones activas, en las que se intervinieron los siguientes efectos: 8 kilogramos de marihuana picada lista para su venta; 2.500 plantas de marihuana en distintos estados de floración; 1.248 esquejes de marihuana; una gran cantidad de útiles y material necesario para instalaciones de cultivo de marihuana y 4 teléfonos móviles utilizados por la organización para coordinar sus actividades ilícitas.
Los detenidos son cuatro hombres entre 21 y 38 años como presuntos responsables de un delito de tráfico de drogas, defraudación de fluido eléctrico y pertenencia a grupo criminal. Dos de ellos pasaron a disposición judicial del Juzgado de Instrucción de Caspe, que decretó la prisión provisional de ambos, mientras que los otros dos detenidos pasaron a disposición judicial del Juzgado de Instrucción nº 9 de Zaragoza, que decretó prisión provisional para uno de ellos.
Con esta operación, la Udyco de Zaragoza ha logrado, en lo que va de año, desarticular ocho plantaciones indoor, incautar más de 5.000 plantas de marihuana y decomisar más de 350 kilogramos de marihuana lista para la venta.
COLABORACIÓN CIUDADANA EN ZONAS RURALES
La Policía Nacional hace un llamamiento especial a la ciudadanía, especialmente a los vecinos de pueblos y zonas menos pobladas de Aragón, donde este tipo de delitos suele proliferar debido a la tranquilidad y aislamiento de estas áreas.
Los delincuentes, que a menudo se hacen pasar por trabajadores de empresas locales, llegan incluso a proporcionar documentación falsa para alquilar viviendas a través de particulares o agencias. Una vez instalados, modifican completamente las características de las viviendas: tapan ventanas desde el interior para ocultar la actividad; instalan sistemas industriales de ventilación y climatización, cambiando en muchos de los casos a los sistemas domésticos ya instalados o rediseñan el interior para optimizar el cultivo indoor de marihuana, creando auténticas fábricas ocultas.
La colaboración de los vecinos es esencial para identificar estas actividades ilícitas. Detalles como cambios repentinos en las viviendas, consumo eléctrico anómalo o movimientos inusuales pueden ser indicadores valiosos que permitan a las fuerzas de seguridad actuar.