Desmantelan una banda que pedía créditos con datos robados y operó un tiempo desde Zaragoza

El número de afectados supera los 700 tras las primeras averiguaciones, aunque la investigación sigue abierta
Imagen de una de las detenciones. Foto: Guardia Civil
photo_camera Imagen de una de las detenciones. Foto: Guardia Civil

Agentes de la Guardia Civil y de los Mossos d’Esquadra han desarticulado una organización criminal que operaba principalmente en Tarragona, y que obtenía dinero mediante la utilización fraudulenta de DNI sustraídos o fotografiados de terceras personas, con los que contrataban créditos online y compraban teléfonos móviles de alta gama y otros productos de lujo en internet. Aunque cometieron buena parte de estos presuntos delitos desde Cataluña, durante un tiempo se vieron obligados a hacerlo también desde Zaragoza o Valencia al no encontrar financiación de empresas telefónicas.

19 personas fueron detenidas el pasado mes de noviembre como presuntas autoras de varios delitos de estafa y falsedad documental, Además, se efectuaron un total de siete entradas, seis en domicilios y uno en una empresa. Se resolvieron así 121 ilícitos penales. En la segunda fase, hay que añadir otros 20 miembros. Por el momento, se han resuelto 267 hechos denunciados. Hasta ahora, el total aproximado defraudado por esta organización asciende al millón de euros con más de 700 víctimas. No se descarta que estas cifras se incrementen puesto que muchas personas no son conocedoras que se encuentran en la lista de deudores de Asnef.

La investigación arrancó el año pasado al detectarse un incremento significativo de hurtos y robos de DNI en diversas zonas de veraneo de la Costa Dorada. Los dos cuerpos policiales constituyeron un equipo conjunto de investigación ECI que en noviembre identificó la existencia de una organización criminal con una estructura estable y una distribución de roles y funciones entre sus miembros, con un único objetivo, el de cometer estafas a gran escala.

El modus operandi comenzaba con la compra de los datos identificativos de terceras personas, obtenidos mediante el hurto o robo físico del propio DNI o través de capturas fotográficas de aquellos hechas por algunos de los miembros de la organización criminal mientras trabajaban en varios centros de ocio de Tarragona y Reus. Una vez obtenidos los datos, entraban en las páginas web de empresas crediticias y comprobaban mediante una simulación, si con esos datos podían tener acceso a un crédito. En caso afirmativo y para formalizar el crédito, la empresa crediticia les pedía otros datos como el puesto de trabajo, la nómina o la antigüedad. Esta tarea era efectuada por otros miembros de la organización, obteniéndose mediante la introducción de los datos personales en la web de la Seguridad Social.

CRÉDITOS DE ENTRE 3.000 Y 5.000 EUROS

Con toda esta información necesitaban realizar un último paso, la falsificación de la nómina y la de un certificado bancario que acreditara la domiciliación de un recibo de agua, luz o de cualquier otro suministro o servicio. Así, la organización criminal, mediante cuentas bancarias falsas, solicitaba créditos de entre 3.000 y 5.000 euros y compraba por internet teléfonos de alta gama y otros productos tecnológicos de lujo. En algunas de estas páginas web donde adquirían los teléfonos, podían contratar tarjetas de crédito, lo que aprovechaban para solicitarlas y usarlas posteriormente en casinos o cajeros.

Los productos de lujo eran enviados y recogidos por todo el territorio nacional por otros miembros de la organización. En el caso de los teléfonos móviles eran vendidos posteriormente en tiendas de Reus y Tarragona con la connivencia de sus propietarios que obtenían así dinero en metálico.

En el transcurso de la investigación se detectó que en algunos casos, a fin de obtener una financiación rápida de terminales de alta gama, la organización tenía un colaborador que trabajaba para una importante empresa de telefonía, y que se encargaba de que la documentación aportada por la organización criminal fuera aprobada y tramitada con más celeridad. Es por esto, con los citados problemas de financiación, que los autores tuvieron que desplazarse a otros puntos el Estado como Zaragoza o Valencia para seguir desarrollando estas actividades.