La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, que operaba en las provincias de Huesca y Madrid. La operación, bautizada como “Descarnado”, se ha saldado con cuatro detenciones en la Comunidad de Madrid, entre ellas la del líder de la red, que ha ingresado en prisión provisional. Tras ser agredidas sexualmente y adquirir una deuda imposible, algunas de ellas eran trasladadas al Alto Aragón.
Las pesquisas arrancaron a finales de 2024, cuando la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Comandancia de Huesca recibió una alerta por parte de una ONG que trabaja con víctimas de trata. La entidad comunicó el posible caso de una mujer sudamericana, residente en la provincia oscense, que podría estar siendo explotada sexualmente.
ABUSADA A SU LLEGADA A ESPAÑA Y AMENAZADA SI NO PAGABA
La víctima relató a los agentes que, debido a su situación personal en su país de origen, aceptó una oferta para venir a España a ejercer la prostitución a cambio de supuestos altos beneficios económicos. Una persona de la organización le gestionó el billete de avión, los seguros y le facilitó indicaciones para evitar controles migratorios.
Nada más llegar a Madrid, la víctima fue conducida a un hotel, donde fue obligada a mantener relaciones sexuales con uno de los miembros de la red. Poco después, fue trasladada a un piso en Huesca, donde comenzaría a ejercer la prostitución. Allí descubrió el verdadero propósito de la organización, saldar una supuesta deuda bajo amenazas, coacciones y presión psicológica constante, tanto contra ella como contra su familia.
REGISTROS Y DETENCIONES EN MADRID: TRES ESPAÑOLES Y UNA MUJER PERUANA
La investigación de la Guardia Civil permitió identificar a todos los integrantes de esta red, compuesta por tres hombres y una mujer, de nacionalidades española y peruana y con edades comprendidas entre los 25 y los 44 años. Cada uno tenía un papel definido en el entramado, que iba desde la captación hasta el traslado y alojamiento de las víctimas.
Fue el pasado 1 de abril cuando agentes se desplazaron a la Comunidad de Madrid, donde llevaron a cabo un registro domiciliario en el que incautaron dispositivos electrónicos y documentación que evidenciaban la actividad delictiva. Los detenidos fueron trasladados a Barbastro (Huesca), donde quedaron a disposición judicial. El juez ordenó el ingreso en prisión del principal implicado, al que se le atribuyen también delitos de agresión sexual, pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales.
A pesar de los arrestos, la Guardia Civil mantiene la investigación abierta para localizar a más posibles víctimas de esta red de trata, que habría actuado bajo el mismo modus operandi con otras mujeres traídas a España desde Sudamérica.

