Descubren en España a la segunda víctima asesinada de la campaña de Interpol: “La mujer de rosa”

"La mujer de rosa" fue asesinada en 2005 y supone la segunda víctima identificada en España de la campaña "Identify me" de Interpol.
La mujer fue hallada en Viladecans en 2005 y tras más de 20 años sin ser reconocida se ha conseguido en el marco del proyecto internacional "Identify me" de Interpol

La Policía Nacional ha logrado identificar a la conocida como “La mujer de rosa”, un caso pendiente desde 2005 en la provincia de Barcelona, en el marco de la operación internacional “Identify me”, impulsada por Interpol. Se trata de la segunda identificación exitosa realizada en España desde el inicio de esta campaña, que busca resolver 46 casos de mujeres fallecidas y sin identificar.

El cadáver de “La mujer de rosa” fue hallado por un taxista el 3 de julio de 2005 en el municipio de Viladecans, presentando indicios de una muerte violenta y señales de haber sido trasladado al lugar varias horas antes del hallazgo. Durante casi dos décadas, la identidad de la víctima permaneció desconocida, hasta que las investigaciones recientes permitieron esclarecer su identidad mediante cotejos de huellas dactilares y análisis genético.

UNA OPERACIÓN POLICIAL DONDE HAN INTERVENIDO TURQUÍA Y RUSIA

La identificación se logró tras recibir material de la OCN de Ankara, que indicaba la posible coincidencia de unas impresiones dactilares con una mujer de origen ruso. Posteriormente, la Sección de Antropología Forense de la Comisaría General de Policía Científica corroboró la identidad, que fue ratificada con las autoridades rusas mediante el perfil genético de la hermana de la víctima. La mujer tenía 31 años al momento de su fallecimiento.

La Oficina Central Nacional (OCN) de Interpol en Madrid coordinó en España esta operación, gestionando los siete casos nacionales abiertos y el intercambio de información con otros países. Esta nueva identificación se suma al caso ya resuelto en marzo de 2025, conocido como “La mujer del cobertizo”, encontrado en Sant Julià de Ramis (Girona), cuyo cadáver pertenecía a una mujer de origen paraguayo hallada en 2018.

El éxito de la operación refuerza la cooperación internacional en la lucha contra la impunidad de asesinatos y fallecimientos sin esclarecer, mostrando la eficacia de los cotejos biométricos y la colaboración de Interpol con las autoridades españolas y extranjeras para dar identidad a víctimas olvidadas durante décadas.