La defensa del autor del disparo mortal en Ejea pide su absolución “al tratarse de legítima defensa”
Versiones diferentes entre todas las partes implicadas en la primera sesión del juicio por la reyerta mortal entre dos clanes de Ejea de los Caballeros. Aunque era esta mañana cuando se esperaba la declaración del principal acusado por homicidio, Alfonso Tomás G. G., no será hasta el próximo 22 de enero cuando finalmente se produzca, junto al resto de acusados, quienes también han solicitado declarar al final de la vista. La acusación particular, por su parte, insiste en que se trata de un asesinato y no un homicidio, e imputa al hijo de Alfonso, David G. H., a quien considera coautor necesario de los hechos.
Lo sucedido se remonta a la madrugada del 25 de febrero de 2022, cuando tres de los acusados acudieron a Ejea de los Caballeros con varas y palos para exigir explicaciones a la familia de Alfonso Tomás G. G. por un asunto de rencillas previas en el que una relación amorosa no estaba bien vista. Aunque cada parte ha dado su versión sobre cómo se produjo el asalto a la casa de Alfonso, una vez dentro del domicilio, los golpes se propiciaron por ambas partes.
En un momento dado, Alfonso, con escopeta en mano, disparó en el pecho a Manuel C. H., uno de los asaltantes, que murió prácticamente en el acto. Una segunda bala fue disparada por Alfonso, esta vez, al hombro de Ángel C. C., otro de los acusados. El resto huyeron del lugar de los hechos tras los disparos. Alfonso y su hijo David sacaron el cadáver de Manuel, sin tan siquiera comprobar si tenía constantes vitales, fuera de su casa, dejándolo tendido en el portal. Cuando llegó la Policía Local de Ejea, Alfonso confesó ser el autor material de los disparos.
¿FUE O NO FUE EN DEFENSA PROPIA?
La acusación particular que representa a la familia del fallecido Manuel, en manos de la letrada Jennifer Gil, pide 20 años de cárcel por asesinato tanto para Alfonso Tomás (en prisión provisional) como para su hijo David. Considera que la discusión “alcanzó su punto álgido cuando padre e hijo fueron en busca de dos escopetas, para actuar de forma conjunta”. “¿Por qué algo que podría haberse resuelto de diferente manera terminó con armas de fuego?”, ha insistido la letrada dirigiéndose a los miembros del jurado durante la primera sesión en la Audiencia Provincial de Zaragoza. “La muerte de Manuel ha dejado una marca imborrable en una familia y en una comunidad”, ha continuado la abogada.
Por su parte, la letrada Marina Ons, que ejerce tanto de defensa del autor del disparo como de su hijo, así como de acusación particular contra los tres asaltantes sentados en el banquillo, sostiene que los disparos fueron en defensa propia y ha pedido la absolución para ambos. “Se cumplen todos los requisitos para que se cumpla la eximente completa de legítima defensa”, ha dicho la abogada. También ha alegado que Alfonso, de 62 años en estos momentos, sufre pérdidas de memoria, razón que le ha servido para pedir que declarara el último.
No opina lo mismo la fiscal, que pese a no presentar acusación contra el hijo, David, considera que no se cumplen todos los requisitos para que se tenga en cuenta la legítima defensa por descontado, aunque sí de manera incompleta. “Existe una clara desproporción en la respuesta con arma de fuego por parte de Alfonso”, ha mantenido. Pide para él ocho años de cárcel por los delitos de homicidio y lesiones agravadas. De esta manera, tampoco considera que se trate de un asesinato, y tiene en cuenta la atenuante de confesión.
Para los otros tres acusados, Jonathan G. B., Noe C. B. y Ángel C. C., quienes asaltaron la casa de Alfonso Tomás y su familia y cuyas defensas están en manos de Felipe Lafuente y Javier Elía, el Ministerio Fiscal pide un año de prisión para cada uno por un delito de amenazas, órdenes de alejamiento respecto a Alfonso y su familia, y multas por delitos de lesiones leves.