Desgarradora escena la que encontró una patrulla del Seprona de la Guardia Civil tras el hallazgo de un perro fallecido en el Canal Imperial de Aragón con evidentes signos de maltrato animal. El cuerpo del animal fue descubierto con una cuerda atada al cuello y en cuyo extremo habían colocado un ladrillo antes de arrojarlo al agua. Se trataba de un perro doméstico cuya dueña, una vecina de Buñuel (Navarra), de 35 años, está siendo investigada.
El descubrimiento se produjo el pasado 3 de mayo cuando se recibió un aviso de colaboración ciudadana comunicando el hallazgo del animal fallecido en el cauce del Canal Imperial de Aragón a la altura de Gallur, en la provincia de Zaragoza. Hasta el lugar se trasladó una patrulla de Seprona de Casetas que procedió a la extracción de dicho ejemplar del interior del cauce, observando evidentes signos de violencia en el mismo.
LA INVESTIGADA SE ASEGURÓ DE CAUSAR LA MUERTE DEL PERRO
Según fuentes de la Benemérita, se trataba de un perro doméstico, de raza mestizo, que presentaba una cuerda atada al cuello en cuyo extremo se había colocado un ladrillo de grandes dimensiones, con el objetivo de asegurar la muerte del can.
Tras la investigación llevada a cabo por especialistas del Equipo de Seprona de Ejea de los Caballeros se logró obtener la identidad de la presunta autora de estos hechos, una mujer de 35 años, vecina de Buñuel (Navarra) que fue localizada e investigada, el pasado 15 de mayo, por un supuesto delito de maltrato animal.

