Con un cuchillo en mano: así fue la detención del conflictivo vecino de Ejea que agredió a su padre

El acusado se enfrenta al banquillo este lunes y la Fiscalía pide 20 años y medio por 16 delitos cometidos durante el incidente 

En calzoncillos, empuñando un cuchillo de 20 centímetros y gritando amenazas de muerte. Así recibió un conflictivo vecino de Ejea de los Caballeros, Pablo Miguel Canales, a los agentes de la Guardia Civil y la Policía Local de la localidad en la madrugada del 5 de mayo de 2024, en un violento episodio que ha vuelto a colocarle en el banquillo este lunes. Viejo conocido de la justicia, Canales, de 52 años, acababa de salir de la cárcel y se había instalado en casa de su padre. No obstante, la convivencia estalló en una discusión que terminó en agresión, amenazas, un enfrentamiento con los cuerpos de seguridad y una intervención que solo pudo resolverse con una pistola táser.

Ahora, la Fiscalía solicita para él 20 años y medio de prisión por 16 delitos cometidos en apenas dos horas, en una noche que mantuvo en vilo a vecinos y autoridades. 

ASÍ FUE LA BRUTAL PELEA EN EJEA DE LOS CABALLEROS

La escena arrancó de madrugada, pasada la 1.00, cuando el padre del acusado, de 75 años, le recriminó su llegada a casa. Canales reaccionó con violencia, lo agarró del cuello, lo empujó contra la pared y le propinó bofetadas, puñetazos y patadas mientras gritaba: "Te voy a matar, ten cuidado que te voy a matar". El hombre logró refugiarse en su habitación y alertar a la Policía, que ya le había advertido de la peligrosidad de su hijo tras salir de la prisión de Zuera.

Cuando los agentes se personaron en el domicilio, Canales se negó a abrir realizando diversas amenazas por el telefonillo: “Yo no voy a abrir la puerta a nadie, soy capaz de cargarme a cualquiera”. 

Acto seguido, se asomó al balcón y comenzó a lanzar todo tipo de objetos: estufas, lámparas, espejos y jarrones. Un vecino permitió el acceso al edificio y, al llegar al descansillo, los funcionarios escucharon una nueva discusión entre el hijo y su padre. Fue este último quien abrió la puerta, momento en el que Canales le propinó un empujón brutal para encerrarse solo en el piso, donde se atrincheró.

Dos horas más tarde del inicio de la pelea, intervino el equipo especial de la Usecic, dotado de escudos y material antidisturbios. Al forzar la puerta, se encontraron a Canales en el pasillo con un cuchillo de grandes dimensiones, y dispuesto a enfrentarse: “Os voy a cortar por donde sangre”, amenazó. Los agentes intentaron reducirlo con aerosol, pero el agresor se refugió en otra habitación y volvió a atacar lanzando objetos pesados. Fue entonces cuando se decidió usar la pistola táser y a las 3.45 resulto detenido. El padre del acusado sufrió varias contusiones y una herida en la mano izquierda, pero ha decidido no ejercer acciones civiles contra su hijo. Solo ha solicitado una orden de alejamiento que impida a Canales volver a acercarse a él. 

El juicio se celebra este lunes, 5 de mayo, en Zaragoza, donde una vez más, la figura de este reincidente reincidente vecino, defendido por los abogados Carmen Sánchez Herrero y Luis Ángel Marcén, vuelve a sentarse en el banquillo.

UNA LARGA LISTA DE ANTECEDENTES

Pablo Miguel Canales arrastra un historial plagado de detenciones y antecedentes penales. Incluso llegó a estar acusado de un asesinato en Ejea, del que fue absuelto pese a que se halló una huella de sangre suya junto al cadáver. En este último caso, la Fiscalía le atribuye delitos de lesiones, amenazas, atentado contra la autoridad, daños y resistencia, entre otros.