Continúa la búsqueda del joven estadounidense tras casi tres semanas desaparecido
Dos semanas y media sin rastro del joven estadounidense Cole Anderson que desapareció el pasado 9 de julio en una ruta por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. La Guardia Civil continúa la búsqueda por tierra, mar y aire con la participación de las unidades del Greim de toda la provincia de Huesca, Navarra, Zaragoza, Teruel y Lérida, la Unidad Aérea de Benasque y a la que se ha sumado el grupo especial de actividades Subacuáticas GEAS de la Zona de Aragón.
La última pista que se conoce sobre Anderson, de 27 años y residente en Ámsterdam aunque natural de EE. UU., es que dejó su coche alquilado en Torla el pasado 9 de julio sobre las 14.00 horas y puso su teléfono en modo avión para embarcarse en una ruta del Parque Natural. Nunca cogió el vuelo de vuelta, previsto para el sábado 12 de julio, y fue entonces cuando su entorno puso en aviso a los servicios de emergencias españoles.
El vehículo fue encontrado en el aparcamiento situado a las afueras de Torla, y el Instituto Armado cree que empezó su ruta desde ese punto, ya que tampoco avisó a ningún familiar ni amigo sobre el itinerario concreto que iba a realizar.
Sus padres viajaron hasta España durante la primera semana de su desaparición para seguir desde cerca la búsqueda de su hijo. La esperanza no se pierde y el operativo para localizar al joven se ha visto ampliado conforme han ido pasando los días.