Se apropiaba del dinero de la anciana a la que cuidaba y la condenan a año y medio de cárcel
Una mujer ha sido condenada por la Audiencia Provincial de Huesca por apropiarse de más de 100.000 euros que pertenecían a una anciana de 75 años a la que cuidaba y con la que estableció una “profunda relación de confianza” para después desaparecer sin dejar rastro. La acusada, María Isabel P. CH., ha sido condenada a un año y medio de prisión y una indemnización de 31.396 euros después de un acuerdo entre Fiscalía y defensa que además le permitirá librarse de la cárcel.
La sentencia de conformidad dictada in voce por los magistrados de la Audiencia Provincial de Huesca también establece una multa de seis meses a razón de tres euros al día (unos 540 euros) en caso de impago para la condenada por un delito de apropiación indebida.
LA ANCIANA LA NOMBRÓ COTITULAR DE SU CUENTA BANCARIA
Pilar, una anciana de 75 años, contrato a María Isabel a través de un portal de servicios para que le hiciera compañía y las tareas del hogar que ella ya no podía hacer. Aunque nunca se formalizó un contrato la acusada percibía por sus servicios 700 € pero con el paso del tiempo, debido a la confianza que la anciana depositó en ella, Pilar la nombró cotitular de su cuenta bancaria, por si enfermaba, con libre disposición momento a partir del cual la acusada se fue apropiando de cantidades de dinero que transfería a su cuenta bancaria. Además, la septuagenaria llegó a realizar pagas extras a su protegida, a la que llegó a presentar como su hija, de 4.000 o 6.000 euros además de su sueldo.
La sentencia condenatoria, que se ha hecho pública el pasado jueves, también habla de otros regalos igualmente impropios en este contexto, consistentes, entre otros, en un vehículo marca Mercedes. La misma sentencia también explica como la septuagenaria "daba la acusada, afincada en Murcia, hasta seiscientos euros para pagar los gastos que pudieran generarse cuando viajaba hasta su localidad".
A pesar de asegurarle a Pilar que le devolvería el dinero, el 31 de mayo de 2016 la acusada desapareció y no se supo nada mas de ella. En 2017 la acusada fue declarada en situación de rebeldía por el Juzgado de Instrucción Número Cinco de Huesca, dejándolo sin efecto mediante auto de 20 de abril de 2020 y habiendo sido citada a declarar en numerosas ocasiones.
El acuerdo de conformidad ha acordado la suspensión de la pena de un año y medio de prisión impuesta a la condenada durante un plazo de cinco años con la condición de que no vuelva a delinquir. Además de la indemnización en concepto de responsabilidad civil de más de 31.000 euros, la condenada ya devolvió parte del dinero del que se apropió.