Condenado a dos años y medio de cárcel por irrumpir con un machete en un piso de El Gancho y atacar a un hombre

La agresión se produjo en abril del año pasado en un piso de la calle Ramón Pignatelli en El Gancho de Zaragoza. Foto: Pilar Álvarez
La Audiencia de Zaragoza ha condenado a dos años y seis meses de prisión a un hombre que entró armado con un machete en una vivienda del barrio de El Gancho y causó heridas graves a uno de sus ocupantes

Hasta en dos ocasiones irrumpió un hombre en un piso del barrio de El Gancho, en Zaragoza, armado primero con un machete y horas después con un cuchillo, un palo de golf y una botella de alcohol. Con actitud agresiva, visiblemente ebrio y profiriendo amenazas como “te voy a matar”, llegó a herir gravemente a uno de los ocupantes de la vivienda y a perseguir a un segundo que logró huir saltando por una ventana. El juicio, previsto para celebrarse esta semana en la Audiencia Provincial de Zaragoza por tentativa de homicidio, ha quedado finalmente suspendido tras un acuerdo de conformidad que ha terminado con una condena de dos años y seis meses de prisión.

Los hechos, según se recogen en el fallo de la Sección VI de la Audiencia Provincial, se produjeron la noche del 7 de abril de 2025, cuando el acusado, C. B. S., se presentó en un domicilio de la calle Ramón Pignatelli. Tras abrir la puerta de un golpe, entró de forma sorpresiva en la vivienda esgrimiendo un machete y persiguió a dos hombres que se encontraban en su interior, con la intención de agredirles.

Uno de ellos logró escapar saltando por una ventana y huyó por la calle, mientras el acusado salía tras él sin llegar a alcanzarlo, gritándole “te voy a matar”. El segundo, que intentaba huir del domicilio, fue alcanzado y golpeado por el procesado con el machete, recibiendo heridas en la cabeza y la espalda, sin posibilidad real de defenderse más allá de continuar la huida.

LESIONES, AMENAZAS Y SEGUNDA IRRUPCIÓN

La agresión provocó a la víctima un traumatismo craneoencefálico moderado, con cefalohematoma occipital, una fractura en el cráneo y varias heridas inciso-contusas que requirieron tratamiento médico-quirúrgico, curas periódicas y uso de capellina. Las lesiones tardaron en sanar 31 días, uno de ellos considerado de perjuicio personal grave, aunque no dejaron secuelas funcionales ni estéticas. El informe forense precisó que, pese a tratarse de una zona vital, “no existió compromiso o riesgo vital”.

Lejos de quedar ahí, a la mañana siguiente, sobre las 9.30 horas del 8 de abril, el acusado regresó al mismo domicilio. En esta ocasión portaba un cuchillo en el cinturón, un palo de golf y una botella de cristal, y llamó a la puerta para que le abrieran, abandonando finalmente el lugar al no conseguir acceder de nuevo a la vivienda.

La Audiencia de Zaragoza ha condenado al acusado a dos años de cárcel por un delito de lesiones con instrumento peligroso y a seis meses por un delito de amenazas, apreciando la agravante de alevosía y las atenuantes de consumo abusivo de alcohol y reparación del daño. Además, le impuso la prohibición de comunicarse y acercarse a menos de 200 metros de cada una de las víctimas durante dos y tres años, respectivamente, y el pago de 1.500 euros de indemnización.

El tribunal, no obstante, ha optado por suspender la ejecución de la pena de prisión durante cinco años a petición de la defensa, siempre que el condenado se someta a un tratamiento de deshabituación alcohólica, informe periódicamente al tribunal, comunique cualquier cambio de domicilio y no vuelva a delinquir, ni siquiera por hechos leves, durante el tiempo de la suspensión. Al haberse alcanzado un acuerdo de conformidad, la sentencia es firme y es por ello que no se celebrará la vista oral prevista.