Ya hay condena para el peligroso vecino de Ejea, Canales, por la tensa pelea con la Guardia Civil

Pablo Miguel Canales, condenado a más de siete años de cárcel por el tenso y violento enfrentamiento vivido en su domicilio de Ejea donde fue reducido con un táser.
La jueza le impone siete años de cárcel por maltrato, amenazas y atentado contra la autoridad por un incidente en Ejea de los Caballeros con la Guardia Civil y Policía Local tras una discusión con su padre

El pendenciero y peligroso vecino de Ejea de los Caballeros, Pablo Miguel Canales, suma una nueva condena tras el tenso episodio vivido hace un año en la capital de las Cinco Villas cuando agredió a su padre para después enfrentarse, cuchillo en mano, contra miembros de la Guardia Civil y la Policía Local que intentaron calmar la situación. Después del juicio celebrado a principios de este mes en el Juzgado de lo Penal número 8 de Zaragoza, la jueza ha condenado a Canales a siete años y dos meses de cárcel por delitos de amenazas, atentado contra la autoridad y otro de maltrato en el ámbito de la violencia doméstica.

Defendido por los abogados Carmen Sánchez Herrero y Luis Ángel Marcén, la Fiscalía de Zaragoza solicitaba para él nada más que 20 años y seis meses de prisión por una suma de 16 delitos cometidos en apenas dos horas en una noche que mantuvo en vilo a vecinos y autoridades. Tras la celebración del juicio, la pena inicial solicitada por el Ministerio Fiscal disminuyó por la retirada de  varios delitos de amenazas contra efectivos de la Guardia Civil. Además, el demandado rechazó una posible conformidad durante la vista oral y manifestó su expreso deseo de defenderse.

ASÍ FUE LA BRUTAL PELEA EN EJEA DE LOS CABALLEROS

De 52 años y viejo conocido de la justicia, Canales acababa de salir de la cárcel cuando sucedieron los hechos enjuiciados, que datan del 5 de mayo de 2024. Instalado en la casa de su padre en Ejea, la escena arrancó cuando su progenitor, de 75 años, le recriminó la hora de llegada a casa, pasada la medianoche. La defensa alegó que el padre le asestó varias bofetadas, y según el escrito de la fiscalía al que accedió ARAGÓNPRESS, la respuesta de Canales fue agarrarle del cuello y empujarle contra la pared, propinando también puñetazos y amenazas al grito de “te voy a matar, ten cuidado que te voy a matar”.

Los abogados defensores insistieron en que su representado tan solo intentó zafarse. Su padre se refugió en una habitación y alertó a la Policía Local, consciente de la peligrosidad de su propio hijo tras salir del Centro Penitenciario de Zuera. Cuando los agentes se personaron en el domicilio, Canales se negó a abrir realizando diversas amenazas por el telefonillo: “Yo no voy a abrir la puerta a nadie, soy capaz de cargarme a cualquiera”. Llegó incluso a lanzar varios objetos como lámparas o jarrones por la ventana, hasta que el padre lanzó las llaves del portal a los efectivos, que subieron hasta el rellano de su casa.

LA GUARDIA CIVIL USÓ UNA PISTOLA TÁSER PARA REDUCIRLE

En el altercado también intervinieron agentes de la Usecic (Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia), dotado de escudos y material antidisturbios. El padre logró salir del piso y el encausado se atrincheró en el domicilio, llegando a esgrimir un cuchillo de grandes dimensiones y amenazando a la Guardia Civil a la entrada de su casa, según se pudo ver en un vídeo del tenso momento. Finalmente, los agentes rompieron con un mazo la puerta y tras refugiarse en otra habitación, le redujeron usando la pistola táser a una distancia de siete metros, a eso de las 3.45 horas, para luego proceder a su detención. Canales, durante la vista oral, insistió en que habían entrado en su casa sin una orden judicial.

El fallo de la justicia ha condenado finalmente a Canales a cuatro años y seis meses de cárcel por atentado contra la autoridad, un año y nueve por las amenazas vertidas y otros once meses por el delito de maltrato en el ámbito de la violencia doméstica. Igualmente, no podrá comunicarse y tampoco acercarse a su padre a una distancia inferior a 200 metros por un tiempo de seis años y seis meses.