Las cámaras de videovigilancia han arrojado algo de luz en el caso de Pablo Cebolla, el joven de 20 años que desapareció durante la noche del pasado jueves al viernes en Zaragoza. Según fuentes familiares, unas cámaras cercanas a la zona del puente de Piedra donde se geolocalizó por última vez el móvil del desaparecido, muestran como Cebolla baja las escaleras del Club Náutico, pero luego no vuelve a aparecer subiéndolas.
Esta misma mañana, la hermana del joven confirmaba a ARAGÓN PRESS la existencia de estas cámaras "importantes". Según explicaba, fuentes policiales les habían trasmitido que habían tenido “dificultades” para conseguir las imágenes, pero que esperaban que, a lo largo del día de hoy, “se pudieran ver”.
Por parte de la Policía Nacional, encargada del caso, solamente confirman que el dispositivo de búsqueda “permanece activo” con distintas unidades de la Policía, junto con efectivos de Bomberos de Zaragoza. Al margen de esta información, aseguran no van a “facilitar ningún tipo de detalle sobre las líneas de investigación”.
Este lunes el inspector jefe del Servicio de Bomberos y Protección Civil del Ayuntamiento de Zaragoza, Eduardo Sánchez, explicaba la movilización de dos equipos acuáticos, uno con zódiac y otro con moto acuática, y drones para buscar al joven desde Azud a aguas abajo. Pese a este despliegue, la hermana informaba esta mañana que, con la crecida del río Ebro, la labor de búsqueda se estaba “complicando”.
Pablo Cebolla fue visto, por tanto, por última vez a las 3.00 horas del 13 de febrero, momento en el que llegaron a las inmediaciones de la discoteca Kenbo, situada en la calle Cuatro de Agosto, 23, en pleno Casco Antiguo de la capital aragonesa. En el momento de su desaparición vestía cazadora roja, vaqueros, sudadera negra y zapatillas negras Nike modelo Jordan.

