El pasado 10 de junio la fuerzas de Tráfico de la Guardia Civil de Teruel cazaron a un conductor que circulaba a 207 kilómetros por hora cuando la carretera estaba limitada a una velocidad de 90 km/h para un trama a la altura del kilómetro 99,6 de la N-211 entre Alcolea del Pinar y Fraga, en el término municipal de Pozuel del Campo, en Teruel, cerca de Calamocha.
Una vez confirmados los hechos descritos e identificado al conductor, se procedió a instruir las correspondientes diligencias por el Equipo de Investigación de Siniestros Viales del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Teruel. Al detenido se le acusa de cometer un supuesto delito contra la seguridad vial por exceso de velocidad, al exceder el conductor los límites de velocidad establecidos y reglamentarios en más de 80 kilómetros por hora en una vía interurbana.
Dicho conductor ha sido puesto, en calidad de investigado, a disposición del Juzgado Instrucción de Calamocha, y el mismo se puede enfrentar a penas de prisión de tres a seis meses o multa de seis a doce meses o también puede ser condenado a una pena de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días y, en cualquier caso, a una privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.
Cabe destacar que desde la Guardia Civil y el Ministerio de Interior insisten en que la velocidad excesiva es una de las principales causas de siniestralidad. Conducir más rápido de lo permitido aumenta las probabilidades de perder el control del vehículo y, con ello, de sufrir un siniestro vial, puesto que se reduce la capacidad de anticiparse a los peligros. Por ello, las Unidades de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil mantienen un constante control y vigilancia sobres las mismas.


