El adiestramiento y la disciplina de los perros de la Brigada Móvil de la Policía Nacional son sobradamente conocidos y una vez más, ha quedado demostrado. Un hombre ha sido condenado a dos años de cárcel por llevar poco más de tres gramos de speed tras ser descubierto por la perra Eris en la Estación Central de Autobuses de Zaragoza.
Los hechos se remontan al pasado 12 de junio alrededor de las 8.15 horas, cuando una patrulla de la Policía Nacional hacía las funciones rutinarias de control de viajeros en la Estación Delicias. A la llegada de un autobús a una de las dársenas, los agentes observaron cómo un hombre que acababa de bajar del vehículo daba un giro inesperado al percatarse de la presencia policial.
En ese momento le dieron el alto, y la perra Eris gracias a su instinto canino, acabó marcando al sospechoso “realizando una señalización pasiva de forma clara e inequívoca indicando la presencia de sustancias estupefacientes”, según recoge el atestado policial. Al ser preguntado por los agentes, el hombre sacó de su bolsillo una bolsa con 3,18 gramos de anfetamina o speed, siendo detenido inmediatamente después, por un presunto delito contra la salud pública.
Esta mañana, fecha en la estaba prevista la vista oral del juicio en la Audiencia Provincial de Zaragoza, el Ministerio Fiscal y la defensa, en manos de Daniel Jesús Acero, han llegado a un acuerdo por el cual el acusado, M. B. C., ha aceptado una pena de prisión de dos años así como una multa de 700 euros y diez días de cárcel en caso de impago. Ninguna de las partes solicitará un recurso contra la conformidad alcanzada.


