El asesino del crimen machista en Zaragoza: “Tantas plumas tiene un gallo, tantas puñaladas te daré”

El brutal asesinato se produjo cuando la víctima fue a recoger a su hijo de seis años a casa de su expareja y este se abalanzó sobre ella asestándole múltiples puñaladas hasta acabar con su vida
photo_camera El acusado de asesinar a su expareja delante del hijo menor de ambos, a su llegada a la Audiencia Provincial de Zaragoza

“Nunca te perdonaré esto, ahora prepárate para la tormenta” son algunas de las amenazas que Miguel Ángel Santiago Cortés profirió a su expareja, M.ª del Carmen F. semanas y días antes de asesinarla delante del hijo de seis años que ambos tenían en común. Esta mañana ha dado comienzo en Zaragoza el juicio por jurado popular que determinará el destino del acusado, que ya fue condenado por un delito de maltrato y amenazas de género menos de un año antes del brutal crimen. La acusación particular pide hasta 28 años de cárcel por unos hechos que se cometieron cuando la víctima fue a recoger a su hijo en Villanueva de Gállego a casa del acusado. En ese encuentro él le asestó hasta nueve puñaladas, sin que ella pudiera hacer nada por salvar su vida y confesando los hechos poco después.

“La violencia de género no tiene nada que ver con el sexo, sino con la relación de poder que ejerce el hombre sobre la mujer”, ha aclarado el letrado de la Comunidad Autónoma, José Luis Gay, que representa al Gobierno de Aragón a modo de acusación popular al tratarse de un crimen de violencia de género. El acusado, Miguel Ángel Santiago Cortés, no solo se enfrenta al delito de asesinato sino también a uno de amenazas graves, quebrantamiento de condena y vejaciones. La víctima y su asesino habían sido pareja durante varios años además de tener el hijo menor en común. Su relación terminó a principios de 2022, y una denuncia por parte de la víctima condenó a Miguel Ángel a no poder acercarse a ella a menos 200 metros así como no poder comunicarse con ella durante ocho meses.

Probado ha quedado que esto nunca sucedió. 183 llamadas o más de 2.000 mensajes de WhatsApp hubo durante el tiempo que duró la orden. Mientras tanto, el acusado también se fue a vivir al piso que su madre tenía en Villanueva de Gállego, y pese a que la custodia del menor pertenecía a la madre, debido a sus dificultades económicas, el hijo se quedó en casa del padre. Poco después de que la orden de alojamiento expirara, M.ª del Carmen inició una nueva relación de pareja, algo que el acusado nunca superaría, iniciando una serie de amenazas, reproches e insultos que esta mañana se han leído en voz alta en la Audiencia Provincial de Zaragoza.

“SE LO MERECÍA POR MALA, SE HA ACABADO”

“Tantas plumas tiene el gallo, tantas puñaladas te daré”, o “mañana carnaval con sangre, y si no es mañana, pasado, estás muerta”, son solo algunos de los mensajes que Miguel Ángel escribió a su expareja los días y semanas previos a los hechos. El 3 de marzo de 2023 fue el día escogido para acometer el asesinato. Acusado y víctima quedaron ese día en la casa de Villanueva de Gállego para que él le hiciera entrega del menor y así pasar el fin de semana con ella según habían acordado.

Al llegar al portal y abrirse la puerta, M.ª del Carmen entró al rellano para abrazar a su hijo, y fue ese momento cuando el acusado le asestó la primera puñalada mortal por la espalda a la altura del costado izquierdo. “El espacio del rellano era muy pequeño, yo no hubiera podido salir de esa situación, ni siquiera con la formación que tengo”, ha dicho el guardia civil de la Policía Judicial que instruyó el atestado. Aún así, Miguel Ángel no cedió, y pese a los intentos de la víctima de parar el ataque, se han contado hasta nueve puñaladas en las ropas que ella llevaba. Una vez M.ª del Carmen estaba desplomada en el suelo, él continuó y le rebanó el cuello, causando así su muerte definitiva.

“Se lo merecía por mala, ya está, se ha acabado”, llegó a decir el acusado a su hijo de tan solo seis años, presente durante todo momento en el brutal asesinato de su madre. “Entendemos que los hechos ocurrieron con ensañamiento y alevosía, de forma sorpresiva”, ha explicado la letrada Estela Concha Gargallo, a cargo de la acusación particular. El vecino de al lado, que oyó los gritos, salió en busca del menor, que se quedó con su mujer y él hasta que llegaron los agentes de la Guardia Civil.

“ME TENÍA HARTO” DIJO EL ACUSADO AL GUARDIA CIVIL QUE LE DETUVO

Miguel Ángel se deshizo del arma del crimen tirando el filo del cuchillo, el cual se había desprendido del mango a causa del salvaje ataque, a la alcantarilla que había al lado del portal de su casa. A continuación se fue al bar que había cerca del lugar de los hechos, para poco después volver al piso, donde espero sentado a la llegada de la Guardia Civil, a la que se entregó sin resistencia reconociendo la autoría del crimen machista. “Me tenía harto”, llegó a expresar a uno de los agentes que le detuvieron.

Su defensa, en manos del abogado del Turno de Oficio Antonio José Muñoz González, ha calificado los hechos de “dramáticos”, aunque ha pedido “clemencia” al Tribunal del Jurado, quien dará veredicto sobre la culpabilidad o no del acusado. Además, el letrado considera que se trata de un homicidio y ha pedido que se tengan en cuenta hasta dos eximentes y un atenuante, considerando que Miguel Ángel estaba bajo una “intoxicación completa de alcohol”. “Lo que ha hecho es algo muy grave, y merece un castigo por ello”, ha insistido el abogado de la defensa durante las conclusiones provisionales.

El Ministerio Fiscal pide 25 años de prisión para Miguel Ángel, y la acusación particular eleva esa pena a 28 años, teniendo en cuenta agravantes de parentesco, reincidencia y discriminación de género. Además, se pide una responsabilidad civil de 160.864,57 euros para el hijo menor, y hasta 71.415,37 euros para la madre de la víctima y abuela. Durante el juicio, que se extenderá toda la semana, se espera una retahíla de testigos, peritos y pruebas que ayuden a los nueve miembros del jurado a impartir justicia y determinar así la culpabilidad del acusado.

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