La amistad de un adolescente y un hombre de 42 años termina en un posible abuso sexual
Una amistad con casi 30 años de diferencia entre un hombre y un adolescente ha derivado en la Audiencia Provincial de Zaragoza por un presunto delito de abuso sexual a menores. Los protagonistas son un joven que acaba de cumplir los 18 años, y que en el momento de los hechos era menor, y un señor de 42 años. Ambos se conocieron en Maluenda, cerca de Calatayud, en el año 2021, y tras unos encuentros donde jugaban a la play mientras el adolescente se saltaba el instituto, todo se torció.
“Iba a su casa a jugar a la play, me trataba bien y hasta me hacía la comida, y a veces me ofrecía speed”, ha relatado la presunta víctima, un joven de 18 años que estuvo en el Centro de Menores de Juslibol. Los hechos se remontan a la mañana del 11 de mayo de 2021, cuando A. T., natural de Maluenda y que entonces tenía 15 años, acudió a casa de J. M. B., sobre las 8.30 horas para jugar juntos a la consola.
“Me puso vídeos porno y dijo que me daba 10 euros si me masturbaba”, ha señalado el joven, que se ha presentado una hora y media tarde a la citación del juicio. La letrada a cargo de la defensa del acusado, María Elisa Pérez Roy, apunta a que la versión de este joven, quien llegó a robar hasta 300 euros al hombre que ahora denuncia, es insostenible. “Mi cliente está aquí por una venganza de un adolescente que ni siquiera recuerda bien lo que pasó”.
¿Pero cómo se conocieron un chaval de 15 años y un hombre que le doblaba en edad? Fue en Maluenda, donde el entonces quinceañero vivía, ya través de una tercera persona que era amigo de ambos. “Nos presentó en un bar, nos caímos bien y nos dimos los teléfonos al rato”, ha explicado el presunto autor, J. M. B. Hasta en cuatro ocasiones más se llegaron a ver hasta el 11 de mayo de 2021. “Un día vino a mi casa en Calatayud para instalarme una televisión para poder jugar al ‘Fifa’ y comenzamos a jugar juntos”, ha continuado el acusado ante las preguntas del Ministerio Fiscal.
LA VÍCTIMA: “TENGO LAGUNAS, ME DROGABA MUCHO Y HE ESTADO MEDICADO”
El día de los presuntos hechos, el acusado a relatado como, tras jugar un rato a la consola, el hermano de la víctima vino a buscarle. “Fue en el momento que yo estaba entretenido hablando con su hermano mayor cuando A. T. debió coger mi tarjeta del banco”, ha ilustrado el presunto autor, que denunció al menor por dos extracciones bancarias de 300 euros en efectivo días después de los hechos.
El adolescente, que reconoció el robo en su día, también ha admitido que en vez de ir al instituto, pues en 2021 aún tenía 15 años, el día de los hechos se bajó en Calatayud para acudir a casa de J. M. B. y jugar juntos en la consola. “Iba a jugar allí y a veces me daba speed”, ha señalado el adolescente, que ha llegado a cambiar varias veces su versión de los hechos.
El mismo joven ha estado interno en el Centro de Menores de Juslibol, donde estaba medicado. “Yo me he drogado mucho, y tengo lagunas sobre lo sucedido, pero estoy seguro de que ese día él me tocó por encima de la ropa y me ofreció dinero”, ha sentenciado la presunta víctima, que se ha presentado hasta una hora y media tarde en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
La psicóloga forense ha esclarecido que el joven presenta capacidades adecuadas de percepción de la realidad aunque a la hora de contar lo sucedido “no se observa una reacción emocional congruente con el supuesto abuso, normalmente asociada al miedo y el dolor”. Al parecer, la presunta víctima presenta una "profunda rabia hacia el acusado". “Yo no tengo miedo a nada”, ha llegado a declarar esta mañana la víctima durante el juicio.
Sin haber ninguna declaración de testigos, la fiscal del caso ha pedido una condena de tres años para el acusado, ya que se pese a las contradicciones de A. T. sobre la versión de los hechos, ha tenido en cuenta la primera de las declaraciones. La defensa del acusado ha pedido la total absolución por “falta de pruebas reales” y quiere sea compensado por el daño causado, “ya que A. T. se aprovechó de mi cliente para entablar una amistad y después robarle”.