Zaragoza.- No le agredió, no le causó lesiones y no vio el "alarmante" charco de sangre que se encontró bajo el cuerpo del indigente Said el 5 de enero de este año en la avenida de Cataluña de Zaragoza. Así lo ha asegurado a preguntas de la fiscal Jorge Callejas, el joven patinador acusado de asesinar a este indigente argelino. Un jurado popular le juzga desde este lunes en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
El acusado no ha querido contestar al abogado de la familia de la víctima, el penalista Javier Notivoli, pero ha defendido su inocencia tanto a preguntas de la fiscal como a las de su letrado, José Luis Melguizo.
Jorge Callejas, que se enfrenta a 22 años de cárcel, ha explicado que conoció a Said en un bar de Santa Isabel la misma noche del 4 al 5 de enero. Pasadas las 0.00 horas ambos abandonaron el local. Él iba a esperar al autobús pero al ver que ya no pasaba se colocó sus patines y emprendió el camino a casa.
Sobre las 0.27 horas, a la altura del número 295 de la avenida de Cataluña, volvió a encontrarse con Said, que "gesticulaba" y gritaba "en marroquí y en español", ha explicado el acusado, quien se quedó observando y finalmente acudió a ver qué le pasaba. "Él me decía que estaba bien, que no pasaba nada", ha explicado y, a preguntas de su abogado, ha precisado que pensó "que tenía algún enfrentamiento". "Me quedé por si podía pasar algo", ha explicado, pero no vio a nadie.
Así, cuando notó que Said estaba más tranquilo se marchó andando a casa. Pasado un tiempo se puso los patines y se dio cuenta de que había perdido el papel de liar. Volvió entonces "por el mismo camino", lo que para su abogado explica que las cámaras de seguridad de la zona le grabaran. Según ha explicado, cuando regresó ni vio a Said, ni manchas de sangre.
Sobre la mancha de sangre de la víctima que se halló posteriormente en uno de sus pantalones, el acusado ha explicado que "pudo ser" al despedirse tras haberle tranquilizado porque "sí hubo contacto físico". En cualquier caso, ha aseverado que no se deshizo de ninguna de las prendas que llevaba ni lavó sus patines.
Testigos
Una vecina de la avenida de Cataluña, que ha declarado como testigo, ha corroborado la declaración del acusado. Según ha explicado, se asomó a la ventana al escuchar gritos y vio a Said. "Luego se acercó un chico joven que venía patinando. En un primer momento se quedó parado entre dos coches, luego se acercó, le tocó por el hombro y trató de tranquilizarlo", ha relatado.
Asimismo, la trabajadora del Bar Santa Isabel, donde se conocieron el acusado y la víctima, ha apuntado que ambos se fueron "bien" y que entre ellos no se produjo ninguna discusión.
En el momento de los hechos, las cámaras analizadas por la Policía Nacional únicamente sitúan en el lugar al acusado, a la víctima y a un tercer hombre, Rui Jorge M., que paseaba con su perro y quien llamó a los agentes tras hallar un charco de sangre y a Said bajo una furgoneta.
Según su declaración como testigo, escuchó a este indigente hablando -palabras que "no eran muy coherentes", según ha apuntado- y vio al acusado sentando en el bordillo de la sucursal de Ibercaja con unos patines. Fue hasta un parque próximo con su perro y al regresar le vio meter los patines en una mochila "como con prisa" y una mancha de sangre a la altura del cajero de Ibercaja "que antes no estaba", según su declaración. Este testigo ha negado que dijera a la Policía que vio al acusado hablar con la víctima, según refleja la investigación.
La Policía le señala como el autor de la paliza
Ninguno de los testigos ha podido asegurar este lunes que entre Jorge y Said se produjera una discusión. Nadie vio la brutal paliza ni tampoco las cámaras de seguridad de la zona la grabaron. Sin embargo, para la Policía no cabe duda de que fue el acusado quien mató a Said porque es la única persona a la que grabaron estas cámaras junto al ahora fallecido y al testigo que encontró el cuerpo debajo de una furgoneta y llamó a la Policía. Imágenes que los agentes completan con el resto de la investigación. Para la defensa, hablar de que solo hay tres actores en escena es "una presunción".
No se ha determinado el objeto con el que Said fue golpeado repetidamente, pero los agentes no descartan que el acusado usara sus patines. "La teoría es que hubo un elemento contundente y el patín es una opción", ha señalado uno de ellos, quien ha explicado que pudieron ser utilizados para propinarle el primer golpe en el que "no hay sangrado" y por eso "el objeto no tiene por qué quedar impregnado de sangre".
Este agente ha señalado que hubo "tres puntos de golpeo distintos" lo que explica que se encontraran marcas de sangre a diferentes alturas, desde la acera hasta en la pared de la sucursal de Ibercaja. El juicio continuará este martes.