Acusado de robar en el Mercadona de Utebo a punta de navaja y huir hasta chocarse contra un árbol: "Creo que lo pagué"

El acusado de robar en el Mercadona de Utebo y huir, esta mañana en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
La persecución comenzó en el parking del supermercado, continuó por la N-232 y terminó cuando el acusado de un robo con violencia perdió el control del vehículo

Una compra en el Mercadona de Utebo que nunca llegó a pagarse (o al menos eso sostiene la acusación) ha terminado este jueves en la Audiencia Provincial de Zaragoza ya que el acusado de un robo con violencia huyó con su coche tras lo ocurrido y con la Policía Local pisándole los talones, hasta acabar chocando contra un árbol. El hombre, José A. C., ha asegurado ante el Tribunal “creer haber pagado la compra” y ha negado haber esgrimido una navaja cuando el encargado del supermercado le intentó frenar los pies.

Los hechos se remontan a la tarde del 14 de abril de 2025, sobre las 18.15 horas, cuando el ahora acusado fue sorprendido en el interior del establecimiento, cuyas cámaras le captaron en lo que parecía esconderse unos paquetes de embutido bajo su chaqueta. Según se ha expuesto durante la vista, una trabajadora alertó de que el hombre podría estar ocultando estos productos y, al ser abordado por el encargado ya en la línea de cajas, la situación se tensó rápidamente. “Me dijo que me iba a dar un puñetazo y desenfundó una navaja negra”, ha relatado dicho trabajador, que se apartó rápidamente ante las amenazas. “Te voy a dar un puñalón”, ha asegurado que le llegó a decir José A. C. antes de abandonar el local.

DEL PARKING A LA N-232: UNA HUIDA A TODA VELOCIDAD

Un agente de la Policía Local de Utebo que se encontraba fuera de servicio en el supermercado intentó intervenir tras ser avisado por el encargado y, según su testimonio, se identificó como policía y trató de frenar al sospechoso, pero este reaccionó subiéndose a su vehículo, ya en el parking y donde le esperaba su pareja, e iniciando así la fuga. En ese momento, el coche impactó contra otro estacionado y arrancó bruscamente, obligando al agente a apartarse. “Casi me atropella”, ha señalado el policía.

A partir de ahí se activó un dispositivo policial y una patrulla apenas tardó en llegar, comenzando una persecución que se prolongó por la carretera N-232. Los agentes han descrito “una conducción errática y peligrosa, con maniobras que obligaron a otros conductores a apartarse para evitar una colisión frontal”. De la manera más previsible posible, la huida terminó cuando el vehículo se desvió por un camino y acabó empotrado contra un ciprés tras perder el control.

Tras el impacto, tanto el conductor como su acompañante (su pareja en aquel momento) fueron interceptados y detenidos. Durante la intervención, los agentes comprobaron que el acusado tenía el permiso de conducir caducado y que se negó a someterse a la prueba de drogas, aunque sí se le practicó la de alcohol, con resultado negativo.

EL ACUSADO NIEGA LOS HECHOS Y LO ATRIBUYE A LOS NERVIOS

En el juicio, el acusado ha negado haber cometido el robo y también haber esgrimido la navaja. “Yo creo que pagué”, ha llegado a afirmar ante los jueces de la Sección Sexta, insistiendo en que no recordaba con claridad lo sucedido. Según su versión, salió del supermercado alterado por la situación y decidió marcharse sin ser plenamente consciente de cómo condujo. “Con los nervios no sé ni por dónde fui”, ha manifestado, además de señalar que los trabajadores del supermercado creían que había robado “porque en aquella época tenía malas pintas, estaba muy delgaducho por la droga”.

La Fiscalía mantiene, sin embargo, una versión muy distinta de los hechos y solicita penas de prisión por los delitos de robo con violencia, conducción temeraria, negativa a someterse a las pruebas y conducción sin permiso. La defensa, por su parte, solo admite este último delito y pide una pena alternativa de 90 días de trabajos en beneficio de la comunidad.

En el banquillo también se ha sentado la que era su pareja, propietaria del vehículo, aunque ha alcanzado una conformidad antes del juicio. La mujer ha aceptado una condena de 45 días de trabajos en beneficio de la comunidad como cooperadora necesaria en el delito de conducción sin permiso.