Absuelto el hombre acusado de asesinato por la reyerta mortal en Ejea de los Caballeros
Absuelto el principal acusado de asesinato por la reyerta mortal entre dos clanes en Ejea de los Caballeros. Alfonso Tomás G. G., autor del disparo que acabó con la vida de un joven de 21 años, ha sido absuelto por el jurado popular al considerar que lo hizo por legítima defensa cuando la víctima mortal y tres hombres más irrumpieron en su casa armados con palos y varas y profiriendo amenazas la madrugada del 25 de febrero de 2022. El acusado estaba en prisión provisional desde hace casi tres años.
Su hijo David también ha sido absuelto de los cargos de homicidio y asesinato que pedía la acusación particular en representación de Manuel C. H., el joven que murió por un disparo de escopeta. Sin embargo, los tres jóvenes que le acompañaron el día de los hechos, Ángel, Noé y Jonathan, han sido condenados por delitos de allanamiento de morada, amenazas y lesiones.
Después de una larga espera y con una Audiencia Provincial de Zaragoza blindada por una veintena de miembros de la Policía Nacional y la Guardia Civil, la lectura del veredicto se ha realizado finalmente a puerta cerrada por petición de los nueve miembros del jurado popular, quienes han exculpado de todos los cargos a Alfonso G. G., de 62 años, que disparó con una escopeta a Manuel C. H. cuando éste y sus tres primos llegaron armados a su casa en la capital de las Cinco Villas amenazando de muerte a él y a su familia por un motivo aún confuso.
EXIMENTES COMPLETAS DE LEGÍTIMA DEFENSA Y MIEDO INSUPERABLE
La decisión del jurado popular se ha dado a conocer a última hora de este martes, después de dos días de deliberación y más de dos semanas después desde que comenzó este juicio, no exento de polémicas por los múltiples episodios de tensión vividos en la sala de vistas. El juez Alfredo Lajusticia ha declarado in voce la sentencia absolutoria del principal acusado, que ya está oficialmente libre de todo cargo y ha sido escoltado hasta el Centro Penitenciario de Zuera para recoger sus enseres.
Todo un triunfo para su abogada, Marina Ons, ya que el jurado ha tenido en cuenta todas sus peticiones. Pero por encima de todas, le ha dado la razón al considerar que el disparo de escopeta que acabó con la vida de la única víctima mortal en este crimen fue por legítima defensa y debido a un miedo insuperable. Estas eximentes han sido probadas por siete votos a favor y dos en contra para la primera, y por unanimidad la segunda. La Fiscalía, sin embargo, había pedido la eximente incompleta y solicitaba seis años de prisión por un delito de homicidio.
¿QUE SUCEDIÓ LA NOCHE DEL CRIMEN EN EJEA?
Para entender el juicio hay que remontarse al día de los hechos, sucedidos la noche del 25 de febrero de 2022, en torno a las 1.30 horas de la madrugada, en el número 29 de la calle Juliana Larena de Ejea de los Caballeros. Manuel C. H., alias Mikel, acompañado de sus primos Ángel C. C., Noé C. B. y Jonathan G. B. acudieron desde Gallur hasta Ejea, donde vivían Alfonso Tomás G. G., su mujer Divina H., su hijo mayor David G. H. y dos hijas más, una de ellas menor de edad. “Estábamos durmiendo todos cuando los gritos nos despertaron y pusieron en alerta a toda la casa”, llegó a decir la matriarca durante una de las sesiones. Al asomarse por la ventana, vieron como Mikel y compañía estaban armados con varas y palos mientras proferían gritos y golpeaban la puerta de su casa.
“Baja que te vamos a matar”, “No sabes quién soy, el Mikel”, “Puta Divina”, "David, maricón", fueron algunas de las amenazas e insultos. Alfonso Tomás había sido operado apenas diez días antes del corazón. “Se lo dije a los chicos desde la ventana, que mi marido estaba débil, y me contestaron que habían venido a rematarlo”, manifestó también la esposa del patriarca. Los golpes en la puerta se intensificaron hasta que los asaltantes entraron a la planta baja del inmueble.
Fue en ese momento cuando el Alfonso, escopeta en mano ya que había sido guarda forestal y tenía licencia de armas, y el hijo decidieron bajar a la planta calle y vérselas con los allanadores de su morada. Ambos recibieron palos y golpes por parte de los cuatro jóvenes, hasta que en un momento dado, situación terminó por desbordarse y dos balas de escopeta fueron disparadas por parte de Alfonso. Una se incrustó en el pecho de Manuel C. H., que murió prácticamente en el acto. El segundo proyectil hizo lo propio en el hombro de Ángel C. C. que quedó herido. Ante los disparos, los asaltantes huyeron de la casa.
El cuerpo del fallecido, tendido en mitad del salón de la casa, fue arrastrado, según han relatado todas las partes, hasta el exterior de la casa por David, el hijo mayor, quedando tendido boca abajo y ladeado hasta que llegaron los agentes de la Policía Local y la Guardia Civil. El motivo detrás de la reyerta mortal se ha visto difuso durante todo el procedimiento judicial. “A mi hija la rechazaron porque con 14 años tuvo una relación y no llegó virgen al matrimonio”, señaló Divina H., mujer de Alfonso. Se refería a su hija mayor, la cual no estaba en el momento de los hechos ya que se había casado con el hermano del fallecido Mikel y vivían fuera de Ejea.
“La despreciaron desde el principio por esa razón”, sostuvo Divina. La versión de la otra parte, no obstante, sostuvo que Mikel les dijo que "tenía unos temas sobre chicas que hablar con David (el hijo de Alfonso)". Una versión contradictoria que finalmente no ha convencido a los miembros del jurado, que ha terminado por considerar culpables a los tres asaltantes.
LOS ASALTANTES SE ENFRENTAN HASTA CUATRO AÑOS Y MEDIO DE CÁRCEL
Solventado el destino de Alfonso y su hijo David, absueltos por el jurado popular, éste ha considerado culpables por los delitos de amenazas graves, allanamiento de morada y lesiones leves a Ángel C. C., Noé C. B. y Jonathan G. B. La Fiscalía pide para ellos cuatro años de prisión y dos multas durante tres meses a razón de 8 euros por día para cada uno de los tres jóvenes, que además son primos entre sí, así como órdenes de alejamiento de varios años respecto a Alfonso y su familia. La responsabilidad civil aumenta a 4.013 euros por las lesiones causadas a Alfonso y 65,82 euros por las de su hijo David, que deberán pagar conjuntamente entre los tres.
La abogada de padre e hijo y que también ha ejercido de acusación además de su defensa, Marina Ons, interesa una pena superior al pedir tres años por el allanamiento de morada, un año y seis meses por las amenazas y eleva las multas a 12 euros por día durante tres meses por las lesiones. Los abogados de los tres asaltantes, Javier Elía y Felipe Lafuente, solicitan las penas mínimas para sus representados, rebajándolas a un año y medio en total por los tres delitos. Asimismo, piden que se suspendan las penas privativas de libertad por no tener antecedentes en el caso de Jonathan G. B., y por trabajos a la comunidad en el caso de Ángel C. C. y Noé C. B. Ninguno de los tres ha querido decir nada una vez han conocido la decisión del jurado.
Será el magistrado presidente del Tribunal, Alfredo Lajusticia, quien imponga las penas para los tres jóvenes que han resultado culpables según el veredicto del jurado. Aún así, la sentencia en su conjunto podría ser recurrida al Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA), presidido por Manuel Bellido. Una opción que podría interesar a la familia del fallecido Mikel, representada por la letrada Jennifer Gil.