Zumba en las vías, helicópteros y un Aquaservice: así vivió el apagón esta influencer zaragozana, atrapada más de 12 horas en un AVE
La influencer zaragozana Teresa Sanz, relata con emoción y humor cómo vivió 12 horas encerrada en un tren junto a desconocidos
El gran apagón que este lunes paralizó a todo el país no solo afectó a hogares y oficinas: también dejó varados a más de 30.000 viajeros en la red ferroviaria. Entre ellos, la creadora de contenido zaragozana Teresa Sanz, que pasó más de 12 horas encerrada en un tren a solo 30 kilómetros de Zaragoza.
A través de sus redes sociales, Teresa ha contado con cercanía y humor cómo vivió esta experiencia tan insólita, destacando en todo momento la buena actitud de los pasajeros y la gran labor de la Guardia Civil.
- ZUMBA EN LAS VÍAS Y AGUA PARA RESISTIR LAS LARGAS HORAS DE ESPERA
- UN HELICÓPTERO DE RESCATE, TURISTAS AMERICANOS Y UN GESTO QUE NUNCA OLVIDARÁ
- UNA LECCIÓN DE GENEROSIDAD EN MEDIO DEL CAOS
ZUMBA EN LAS VÍAS Y AGUA PARA RESISTIR LAS LARGAS HORAS DE ESPERA
Todo comenzó a las 12.45 horas, cuando el tren en el que viajaba Teresa Sanz quedó detenido en mitad de la vía. Por seguridad, las primeras horas tuvieron que permanecer dentro del tren. No fue hasta pasadas las 17.00 horas cuando Protección Civil llegó para repartir agua a los viajeros, aún sin noticias de cuándo podrían retomar su camino.
"La Guardia Civil estuvo de diez y nuestro maquinista fue encantador", cuenta Teresa, que también recuerda cómo, después de horas de espera, pudieron por fin bajar del tren para respirar y recibir ayuda de decenas de voluntarios que llevaban botellas de agua a los vagones.
La falta de comida no mermó el ánimo: un grupo de pasajeros improvisó un taller de zumba en plena vía, sin música pero con muchísima energía, demostrando, como dice Sanz, que "el ser humano tiene una capacidad de superación increíble".
UN HELICÓPTERO DE RESCATE, TURISTAS AMERICANOS Y UN GESTO QUE NUNCA OLVIDARÁ
La surrealista jornada dejó imágenes para el recuerdo, como la llegada del helicóptero del 112 que, tras más de seis horas de parón, se acercó para dar la señal de emergencia y coordinar el rescate.
Teresa también compartió entre risas cómo un grupo de turistas estadounidenses se fotografió junto al tren averiado: "Ahora tienen razones para pensar que somos tercermundistas", bromea.
Aunque la hora prevista de rescate era a las 22.00 horas, “el tren no arrancó hasta las 00.40 horas, y no tuvimos Internet hasta las 22.30 horas” declara Teresa Sanz a ARAGÓN PRESS. Inicialmente iban a ser trasladados a Calatayud, pero finalmente el convoy regresó a Zaragoza. “También se dio la opción de volver en ese mismo tren a Madrid a la gente que quisiera” cuenta Sanz.
Poco antes de la medianoche, tras casi 12 horas sin comer, Teresa vivió uno de los momentos más emotivos del día. "A las 23.15 de la noche, un señor mayor tenía una bolsa de magdalenas y nos preguntó a Ale y a mí si queríamos una. Podría habérselas comido él (hambre ya os digo que no faltaba), pero decidió compartirlas con nosotros. A mí me pareció un gesto precioso y me lo llevo conmigo para siempre", relató emocionada. "La actitud de la gente de mi tren os prometo que fue ejemplar. Ayer aprendí mucho", añade.
UNA LECCIÓN DE GENEROSIDAD EN MEDIO DEL CAOS
A pesar de la incertidumbre, la zaragozana se queda con lo positivo: La generosidad y la colaboración de la gente, que, ante una situación límite como el apagón del 28 de abril, no dudó en arrimar el hombro para hacer más llevadero el tiempo a bordo.
Un relato que demuestra que, incluso en las circunstancias más complicadas, la solidaridad y el buen humor pueden convertir una odisea en una experiencia inolvidable.