Zaragoza.- El Hospital Miguel Servet de Zaragoza se ha sumado este viernes a los 180 centros médicos de toda España que hoy conmemoran el Día del Niño Hospitalizado. Un acto emotivo que organiza la Asociación Española Contra del Cáncer (AECC) y la Asociación de Padres de Niños Oncológicos de Aragón (Aspanoa) desde hace tres años para apoyar y animar a todos aquellos niños ingresados y potenciar así la humanización de los hospitales.
Ataviados con globos, carteles y mucho ánimo, médicos, enfermeras, familiares, payasos y hasta soldados de las fuerzas imperiales de Star Wars se han reunido en las puertas del Servet para cantar al unísono y lanzar sus besos de esperanza a los más pequeños. "La verdad que es un acto muy bonito y muy entrañable. Es una concienciación social de que los niños no son enfermos normales sino que necesitan, además de los cuidados médicos, mucho cariño, muchos abrazos y muchos cuidados afectivos", asegura el director del Hospital Miguel Servet, Juan Ramón Portillo.
El propio Portillo transmite la ilusión de los más pequeños con las actividades que van recibiendo a lo largo del año. Desde los regalos de los reyes magos a la visita de actores o deportistas, el director asegura que el ánimo de los pacientes mejora considerablemente gracias a este tipo de iniciativas.
El personal médico y los trabajadores del hospital son los que mejor conocen el día a día de los niños ingresados. Una de las enfermeras, Begoña, confiesa que "es un trabajo que, aunque parezca que no, es muy enriquecedor. Yo estoy en un servicio que, por desgracia, es un poco duro, pero ellos te enseñan y te dan lecciones de vida cada día".
Portillo recuerda que todas estas actividades "son posibles gracias a la labor de los voluntarios y la implicación de todo un colectivo social y sanitario para mejorar su salud, que es el objetivo final". En este acto, en concreto, han asistido miembros de la asociación Clowntagiosos y una representación de la Legión 501.
El día del Niño Hospitalizado se creó hace tres años porque fue el 13 de mayo de 1986 cuando el Parlamento Europeo aprobó la Carta sobre los Derechos del Niño Hospitalizado. En esta carta se reclama que los niños ingresados puedan estar las 24 horas del día acompañados de sus padres, que puedan llevar sus juguetes al hospital o defender que solo sean ingresados cuando sea estrictamente necesario, potenciando los tratamientos ambulatorios.
Desde Aspanoa, su presidente, Miguel Casaus, recuerda que "para los niños el estar en el hospital es una cosa rara, porque están fuera de su ambiente pero no están mal, no se encuentran mal. No así los padres, que son conscientes del problema que tienen sus hijos e indudablemente lo sufren".
Iniciativas o actos como el que se han celebrado hoy en el Servet y en el Clínico Lozano Blesa demuestran que todos los besos son pocos para que los enfermos que más lo necesitan no pierdan nunca la sonrisa.