Zaragoza.- La XV edición de la Carrera del Gancho ha finalizado este domingo después de cinco meses de talleres participativos de música, teatro y la realización de un guión, dirigidos por el artista Miguel Ángel Ortiz, y donde han podido participar miembros del barrio de todas las edades.
Aunque la jornada se ha visto empañada por el mal tiempo, algunos valientes han acudido por la mañana a la tradicional Carrera del Gancho, que este año se ha convertido en una yincana familiar. Los más pequeños, junto con sus padres, debían seguir una serie de pistas por todo el barrio y conseguir así el tesoro de un malvado pirata.
El organizador de la carrera, José Manuel Latorre, ha explicado que "la riqueza de la Carrera del Gancho es que está construida por todos, niños y mayores y que está formada por diversas personalidades, culturas, fantasías y utopías, que dan como resultado exhibiciones de arte, música y personajes fantásticos"
También ha señalado de que "hoy era una fiesta donde concluía todo el evento que se inició en el mes de junio" y ha querido resaltar "la mayor participación de adolescentes en la preparación de las actividades respecto al año anterior".
En definitiva, una fiesta para todos los ciudadanos y para dotar de una mayor visibilidad al barrio del Gancho, pieza clave de diversidad y multiculturalidad.