La Vuelta a España en Silla de Ruedas se avitualla en Zaragoza

La "Vuelta Sillista" a España ha realizado una parada en Zaragoza durante su viaje de Alcobendas a Huesca. Se trata de una actividad organizada por ADIFA que busca eliminar barreras físicas y mentales, y que ha puesto de manifiesto que en Zaragoza queda mucho por hacer.

Zaragoza.- La Asociación de Discapacitados Físicos de Alcobendas (ADIFA) es la organizadora de “La 5º Vuelta Sillista a España” compuesta por 44 viajeros, 22 de ellos discapacitados. Se trata de una iniciativa que pretende dar a conocer al ciudadano las dificultades que un discapacitado físico encuentra en la calle, y como dice su presidenta, Ana María Larrondo, “eliminar barreras físicas, y sobre todo mentales”. Esta mañana han estado en Zaragoza haciendo una parada en su viaje de Alcobendas hasta Huesca, correspondiente a la primera etapa de este año.

En los últimos cinco años, la asociación ha recorrido en un autobús adaptado todo el país. Por lo que han visitado las diferentes ciudades y grandes poblaciones, valorando el nivel de adaptabilidad para los disminuidos físicos. La intención es anunciar, al finalizar el recorrido el próximo día 24, la localidad que mejor preparada está para ciudadanos disminuidos.

A cada Ayuntamiento que les recibe se le entrega el premio “Adifo” y el “octálogo del ciudadano del siglo XXI”. El “Adifo”, en un principio, esta pensado para aquellas localidades que tengan menos barreras arquitectónicas y mejor preparación para albergar a las personas a las que representa ADIFA. Pero, en realidad, se entrega en todos los lugares que visitan por las razones que ha explicado la secretaria de ADIFA, Purificación Urbano: “Nuestra filosofía es entregar el ‘Adifo’ a aquellas ciudades que se merecen el reconocimiento, pero también a las que no, para que les sirva de estimulo”.

El octálogo es una declaración de intenciones en las que se plasman las reivindicaciones y peticiones de la asociación, como la eliminación de barreras arquitectónicas, la adecuación del transporte público (a este respecto han conseguido que el metro de Madrid vaya a colocar vagones adaptados), la accesibilidad a los monumento históricos o una sanidad pública total. Este último punto resulta muy destacado por Parrondo que exclama que “hay una condición imprescindible para ser minusválido, ser millonario”.

Este sábado le ha tocado el turno a Zaragoza y su Ayuntamiento. Hasta allí se han desplazado los 44 viajeros, 22 discapacitados, para ser recibidos por la concejala de acción social, Ana María Larrondo. La tradición se ha cumplido, y se le ha entregado el “Adifo” y el “octálogo del ciudadano del siglo XXI”. Larrondo ha calificado de “interesante y entrañable” a la “Vuelta a España en Silla de Ruedas” y ha recordado que el Ayuntamiento elaboró un plan el año pasado con el que se pretende eliminar 400 barreras arquitectónicas de cara a la Expo 2008.

Barreras por eliminar

La presidenta de ADIFA, Ana María Parrondo

En esta ocasión, Zaragoza ha sido punto intermedio de la primera etapa, Alcobendas-Huesca, por lo que el tiempo que han permanecido ha sido el suficiente para realizar la visita al consistorio y hacerse unas fotografías en la Plaza del Pilar. Aún así, ya conocían la ciudad, puesto que estuvieron aquí el año pasado de vuelta de Gerona, y han podido valorarla.

El miembro de la asociación Ken Mikudo, un joven estudiante de Historia del Arte al que le gusta participar en “La Vuelta” porque así “conozco lo que estudio”, afirma que en Zaragoza hay mucho que mejorar, "los bordillos son muy altos, las rampas tiene mucha pendiente y hay pocos elevadores”. Parrondo, sigue en esa línea y comenta que en este aspecto la ciudad esta “un poco mal”, aunque espera que para el 2008 se cumplan los planes del Ayuntamiento.

Tres mil kilómetros por delante

Esta 5ª edición de la “Vuelta a España en Silla de Ruedas” va a ser la última. “Ya sólo nos quedaba por conocer los Pirineos”, comenta Francisco José García, un ATS jubilado que acompaña a los viajeros para atender cualquier percance, y que lamenta que en Vizcaya y Guipúzcoa “no nos quisieron recibir”. En total, van a ser 3000 kilómetros los que recorran entre el 16 y el 24 de julio en 9 etapas. Al finalizar, habrán visitado lugares como Huesca, Vielha, Luchon, Jaca, Puentelareina, Javier, Pamplona o Logroño.

Lógicamente, un viaje así conlleva dificultades. Para empezar se necesita un autobús adaptado que permita subir a las personas disminuidas. También es necesario encontrar hoteles que reúnan unas condiciones mínimas de accesibilidad en los baños o en las anchuras de las puertas. Parrondo ha comentado que en Huesca, donde harán noche varios días, sólo han encontrado uno que, además, "era bastante caro".

El viaje, por lo tanto resulta muy costoso, por eso deben contar con las donaciones de organizaciones privadas como fundación Pfizer, Vodafone, Iberia o Euroconsul, entre otras.