Zaragoza.- A pesar de que las mejores previsiones del SALUD auguraban un descenso de los ingresos por gripe y el comienzo de la remisión del virus, los pronósticos no han resultado del todo acertados ya que las urgencias continúan llenas en la mayoría del los hospitales aragoneses, aunque en algunos casos se haya experimentado una ligera mejoría.
Las urgencias del Miguel Servet han registrado un leve descenso, pero siguen en unos niveles de saturación considerables.
La misma zona del hospital Clínico han sido “un ir y venir de gente” a lo largo de la mañana de este domingo, según han confirmado en el hospital, aunque no se ha alcanzado el grado de saturación, y los ingresos por gripe han experimentado un ligero descenso.
En cambio, en el Royo Villanova, este domingo ha sido ajetreado y en el personal sanitario se refleja el mal humor. “Estamos cabreados, estresados y hasta arriba de trabajo”, dice una enfermera del centro hospitalario.
El hospital comarcal de Barbastro, muy saturado en los últimos días, ha experimentado una leve mejoría, pero “sigue hasta los topes”, señala uno de los médicos del centro.
Tampoco en el Obispo Polanco de Teruel se ha dejado sentir el descenso de los ingresos por gripe.
Sin embargo, en el San Jorge de Huesca han tenido un día que ha sido calificado como “normal” por una de las responsables de Atención al Paciente. “No ha ocurrido nada para pensar que es un día excepcional”, han señalado en el hospital.
Además, la ola de frío que se ha anunciado para esta semana no va a ayudar a que la ola de gripe remita, por lo que las urgencias de los principales hospitales aragoneses se preparan para otra semana que podría ser complicada.