Un universo virtual para mejorar la autonomía y la calidad de vida de las personas con discapacidad

Como si fuera un videojuego, a través de un avatar, las personas del colectivo podrán expresas su preferencias sobre diversos ámbitos personales.
A través de un universo virtual, las personas con discapacidad pueden tomar decisiones de manera simple a través de su avatar como si fuera parte de un videojuego.
photo_camera A través de un universo virtual, las personas con discapacidad pueden tomar decisiones de manera simple a través de su avatar como si fuera parte de un videojuego.

Decisiones tan simples como decidir qué es lo que quieres hacer en tu día a día, cómo quieres vestirte, qué es lo que te apetece comer o con quién te apetece quedar se complica para las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo. Para paliar la falta de autonomía y la dificultad de comunicación de este colectivo, la Cooperativa de Iniciativa Social, Kairós junto con la empresa tecnológica Imascono han desarrollado un proyecto de realidad virtual para los participantes del programa “Mi casa: una vida en comunidad”.

A través de un universo virtual representado como un edificio, las personas con discapacidad pueden tomar decisiones de manera muy simple a través de su avatar como si fuera parte de un videojuego. En esta casa virtual hay ocho puertas, cada una de ellas relacionada con las ocho dimensiones de la calidad de vida: bienestar emocional, relaciones interpersonales, bienestar material, desarrollo personal, bienestar físico, autodeterminación, inclusión social y derechos.

UNA AUTONOMÍA PARA EL COLECTIVO

Como explica el presidente de Kairós, Goyo Centro, las personas con discapacidad podrán tomar decisiones de manera sencilla simplemente seleccionando lo que desean en la pantalla con el objetivo de ser los “protagonistas de su propia vida”. Esto podrá ayudar a averiguar las preferencias de este colectivo, como saber qué es lo que desean comer “a través de una máquina de vending, que ellos identifican como alimentación, pueden coger un pollo y seleccionarlo” para dejar claro que algún día de la semana desean tener este alimento para comer.

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Las ocho puertas permiten tomar decisiones sobre diferentes ámbitos.

La alimentación es uno de los ámbitos presentes en este universo virtual, pero los usuarios también pueden tomar decisiones acerca de otros aspectos relacionados con “el ejercicio, las relaciones interpersonales, con quién quieren quedar… todo este tipo de cuestiones está plasmado en diferentes zonas de este edificio”, ha manifestado Centro.

Los educadores sociales que están con las personas en los pisos tutelados se encargan de recopilar todas las decisiones que toman estas personas y elaborar un plan de vida o calendario personal en el que quedan reflejadas las preferencias que han expresado. Un proyecto que ayuda, de este modo, a que los usuarios tengan una mayor autonomía y puedan expresas sus deseos y sentimientos que muchas veces quedan olvidados debido a sus limitaciones físicas e intelectuales.

Un mundo virtual planteado como si se tratara de un videojuego. De hecho, las personas pueden marcarse objetivos como “comer más sano o hacer más ejercicio”, ha expresado Centro, y si consiguen cumplir con las metas planteadas recibirán un premio a través de un sistema de gamificaciones. Los obsequios serán también virtuales como “más ropa para su avatar”.

La consejera de Bienestar Social y Familia, Carmen Susín, quien también ha acudido al acto de presentación del proyecto ha manifestado cómo el metaverso y las nuevas tecnologías “pueden ayudar también a garantizar esa autonomía y esa toma de decisiones plena de las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, e incluso de personas con parálisis cerebral que incluso tienen más complicada la comunicación”.

Este proyecto virtual está todavía en proceso de prueba para las seis personas que se encuentran en los dos pisos tutelados de “Mi casa: una vida en comunidad”. Sin embargo, esperar que el proyecto, en un futuro, se pueda implantar en el resto de centros y pueda extenderse a otros ámbitos de la sociedad como la infancia.