Un viaje al año 2342 en un escape room para conocer a mujeres ilustres en la semana del 11F

Escolares esta mañana en el escape room
photo_camera El escape room estará toda la semana en el edificio Pignatelli

Con sus batas de científicos bien colocadas y acompañados de una extraterrestre de pelo morado y gran sonrisa, los alumnos del colegio Domingo Miral de Zaragoza se preparaban este lunes para hacer un viaje en el tiempo. En menos de lo que dura un suspiro y atravesando una pequeña puerta, estos científicos de 8 y 9 años han llegado al año 2342 con una única misión: arreglar una máquina del tiempo rota. Para ello han contado con la ayuda de su inventora, Saira Mirai, y de una youtuber oscense que con solo 14 años ya sale en Forbes interpretada por una monitora. Ellos han sido los primeros en disfrutar del escape room "Heroínas del tiempo" que estará durante toda esta semana en la sala Hermanos Bayeu del Edificio Pignatelli como parte de los actos programados para la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia el próximo 11 de febrero.

La máquina del tiempo bien bien no es que funcionara y por ello nada más atravesar otra de las puertas, los pequeños estaban de repente en el año 1930. Ante ellos, ni más ni menos, que el laboratorio de María Antonia Zorraquino. A algunos el nombre les sonaba a una política y a otros ni eso, pero enseguida se han puesto con su cuaderno de bitácora y su linterna de luz ultravioleta para intentar descifrar qué era eso de los coloides. Con el acertijo descifrado, ya tenían una llave más para abrir la puerta que les llevaría a un gran herbolario de la mano de Blanca Catalán de Ocón.

La que fuera la primera botánica española les ha hecho viajar hasta 1887 y planteado un problema que a algunos les ha provocado algún que otro quebradero de cabeza y es que no había una única respuesta. De eso tratan los acertijos divergentes. Con decenas de soluciones creativas, los pequeños científicos han logrado el código que les ha trasladado al templo de María Moliner: su biblioteca. A la pregunta de si les gustaba leer había diferentes opiniones pero si tenían que elegir entre un libro o ver un video de Tik Tok, la red social ganaba por goleada. Sin embargo, comprometidos con su misión de arreglar la máquina, los escolares se han puesto manos a la obra a descifrar textos y enigmas y conseguir, por fin, el ansiado código que les ha permitido volver al 2023.

Ellos han sido los primeros en estrujar las mentes y conocer a estas mujeres ilustres en el escape room, pero unos 500 alumnos de diferentes colegios de Aragón pasarán por el edificio Pignatelli en estos días. Y los que no, también podrán acceder a él de manera virtual a través de la web de Aragón Investiga.

Todo con el objetivo de romper una brecha de género y un techo de cristal ya desde la infancia. "Pretendemos llegar a través de herramientas de divulgación divertidas a los niños en la infancia porque sabemos que es a partir de los seis años cuando se crea la conciencia de género. En torno a los seis años los niños y las niñas se perciben distintos y piensan que tienen habilidades distintas por los constructos sociales aprendidos con los juegos y los hábitos. Esto hace que las niñas piensen que sus compañeros son mejores en las matemáticas y en las ciencias", ha explicado la consejera de Ciencia y Universidad del Gobierno de Aragón, Maru Diaz.

Por ello, en la semana previa al 11F, habrá decenas de actividades, desde gymkanas a experimentos, tanto en el CITA como en el ITA y en otros espacios de las tres provincias aragonesas para concienciar y conseguir que las mujeres se acerquen a las ciencias. "Las cifras todavía son desoladoras, actualmente las mujeres son mayoría en la universidad pero solo el 22% de ellas están representadas en las carreras STEAM. Ese 22% es muy poco porque sabemos que los empleos del futuro, el 70% de los empleos que se creen hasta 2030 van a estar vertebrados por la digitalización y la tecnología. Por lo tanto, la mitad de la población se está quedando fuera del acceso a estos empleos de mayor calidad", ha reconocido Díaz.

En este sentido, la consejera ha reconocido que esta brecha de género y los techos de cristal no solo afectan a la formación, sino también a la investigación. Es por ello, por lo que desde el Gobierno de Aragón se creó la Comisión Asesora de Mujer y Ciencia para intentar identificar qué es lo que falla para que una mujer no sea rectora o no lidere una cátedra. "Hemos descubierto alguna de las trabas como es la maternidad como barrera, el tener cuidados a cargo y por eso añadimos modificaciones en cada convocatoria, incentivando aquellos grupos de investigación liderados por mujeres, etc".

Bajo el lema de estudiar y ser lo que ellos quieran, los pequeños han conocido a mujeres que una vez fueron pioneras y rompieron esquemas y barreras con la idea, quizás, de llegar a eso algún día.