LOTERÍA DE NAVIDAD

Última llamada a la diosa fortuna: "Compro el décimo que me ha dicho mi abuela"

A pocas horas del Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad, Zaragoza ha vuelto a vivir este sábado una de esas escenas que se repiten cada 21 de diciembre
Filas en la Administración de lotería El Pilar este domingo. Foto: E.P.
photo_camera Filas en la Administración de lotería El Pilar este domingo. Foto: E.P.

A pocas horas del Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad, Zaragoza ha vuelto a vivir este sábado una de esas escenas que se repiten cada 21 de diciembre. Filas a la intemperie, que además hoy han ido acompañadas de paraguas en mano, y miradas cargadas de ilusión en las administraciones. Ha sido la tónica dominante por ejemplo en la Administración El Pilar, donde las compras de última hora han sido la tónica pese a que el tiempo no acompañaba.

Entre quienes aguardaban su turno predominaba la duda. Hay quien llega con el número decidido pero la mayoría se encomienda al azar, a una corazonada de última hora o incluso a una recomendación familiar. “Estoy buscando un uno… Yo no tengo ninguno favorito pero mi abuela me ha dicho un uno, así que venga, un uno”, contaba un joven comprador mientras atendía a ARAGÓN DIGITAL durante su espera.

Las terminaciones y supersticiones ante la llamada de la diosa fortuna mandan. Pero para gustos hay tantos como los colores. Algunos buscan cifras concretas con significado personal. “Voy buscando que tenga el 19 y el 38 dentro del número”, explicaba Ana, antes de comprar su décimo. Otros se dejan llevar por pasiones más personales. “Soy muy fan de Star Wars, siempre cojo uno que acabe en 66. También compro el 021 y el 042 por la media maratón y el maratón”, reconocía entre risas otra habitual del sorteo.

SIMBOLISMO Y PASO POR EL PILAR

También hay quien aprovecha la ocasión para reforzar la tradición y el simbolismo. En las colas no solo había zaragozanos. “Yo soy de Guadalajara, pero vengo todos los años al Pilar y después aprovecho para comprar aquí la lotería”, señalaba una visitante que no quiso perder la costumbre.

Yo soy de Guadalajara, pero vengo todos los años al Pilar y después aprovecho para comprar aquí la lotería

La compra a última hora es, para muchos, casi una obligación. O tradición. “Este año he comprado súper poca, así que hoy, que es el último día, voy a aprovechar a coger un décimo a ver si es el de la suerte”, admitía otra compradora. Eso sí, tampoco faltan quienes reconocen que juegan más por ilusión que por convicción. Y es que que la probabilidad, ya saben, es una entre 100.000. “No lo suelo ver, pero este año hemos dicho: compramos algo a ver si toca”, resumía otro vecino en la calle Alfonso.

Hay números feos, otros muy demandados. Sin embargo, los niños de San Ildefonso serán mañana los encargados de hacer las numeraciones más o menos apetecibles. Con casi todo lo que está comprado "será lo que Dios quiera" como también afirmaba otro comprador de este domingo. 

Pase lo que pase este domingo, la Lotería de Navidad ya ha vuelto a cumplir con su cometido. Repartir ilusión, alimentar la esperanza y marcar, para muchos, el pistoletazo emocional de las fiestas. La suerte será esquiva y solo sonreirá a unos pocos, pero mañana, para la mayoría, tocará celebrar lo que nunca falla: la salud y la compañía. Y no es poco.