Zaragoza.- La remodelación de la autovía A-2, que afectará al tramo entre Zaragoza y Calatayud, camino de Madrid, incluye la construcción de cuatro nuevos tramos que suavizarán el trazado sinuoso de los puertos de Cavero, El Frasno, Morata y La Muela. El Ministerio de Fomento ha sacado a exposición pública este anteproyecto, que moverá, según los cálculos del Gobierno central, 135 millones de euros en actuaciones que deberían dividirse por tramos cada uno de los cuales se ejecutará en dos años.
Estos cuatro tramos, de nueva construcción, pretenden modificar el actual trazado de “autovía de primera generación” y ajustarlo a las exigencias de seguridad vial de las vías de alta capacidad actuales. Por eso Fomento, directamente, eliminará las curvas actuales de los cuatro puertos mencionados, pues el radio de las mismas no cumple con estos estándares. Aparte de estos nuevos tramos, el Ministerio emprenderá también la mejora de pavimentación, de carriles de aceleración y de enlaces con otras carreteras dentro de esta A-2.
Más en concreto, para salvar de una manera más segura los puertos de El Frasno y Cavero, entre Calatayud y La Almunia de Doña Godina, se propone la construcción de un nuevo tramo de 1,7 kilómetros, entre los kilómetros 243 y 245 de la autovía. Detecta el estudio informativo “dos curvas de radio muy pequeño” que deben salvarse con un trazado más progresivo. El estado actual de este tramo obedece a que, al ser una vía de primera generación, su trazado se asemeja bastante al de la antigua nacional II. De ahí que los puertos no se salvasen con una obra más elaborada.
Algo parecido sucede con el entorno de los puntos kilométricos entre el 259 y el 261. Se trata, en suma, del puerto de Morata, otro de los tramos peligrosos dentro de este viaje hacia Madrid. Frente a “varias curvas de radio pequeño” que ahora detecta fomento, se trata esta vez de partir de un tramo en recta con tres curvas menos cerradas, así como la construcción de un cruce con glorieta que comunique con la A-2302, hacia Morata de Jalón. Asimismo, se prevé habilitar un tercer carril para vehículos pesados en las pendientes de subida de este nuevo tramo.
Puerto de La Muela
El camino entre La Almunia y La Muela, ya a las puertas de la ciudad de Zaragoza, también será objeto de modificaciones que incluyen un nuevo tramo; se trata del entorno entre los kilómetros 268 y 270, cuyo trazado también sinuoso se convertirá en un nuevo tramo de 1,5 kilómetros de longitud. Este tramo desembocará, poco después, en el enlace de la A-2 con Calatorao y Alfamén, con la A-1304. Habrá aquí un nuevo cruce, con doble rotonda, según las previsiones de Fomento.
Por fin, el último tramo de nueva construcción será una actuación integral, de casi dos kilómetros, en el entorno de La Muela, en el descenso del puerto camino de Madrid. Fomento eliminará el túnel ahora existente en el kilómetro 293 y, sobre todo, eliminará la prolongada curva que sirve para salvar este tramo del puerto de La Muela, especialmente peligrosa en sentido Madrid, según reza el informe del Ministerio. Esta curva se sustituirá con una doble curva a derecha e izquierda, mucho más abierta que la antes descrita.
Mejora de enlaces y carriles
Las actuaciones previstas por Fomento no acaban aquí. El estudio incluye una remodelación integral que dé respuesta a las previsiones del Gobierno para este tramo de autovía entre Calatayud y Zaragoza, que doblará su tráfico en 25 años. Así, ya a la salida de la ciudad, se prevé la mejora de las incorporaciones por la margen derecha a la autovía procedentes de la propia capital bilbilitana.
Por fin, en el kilómetro 268 se prolongará el tercer carril de subida. En el kilómetro 280 Fomento quiere mejorar el trazado de las curvas y habilitar nuevos carriles de deceleración e incorporación procedentes de un área de servicio existente. Se modificará también el enlace hacia Muel y Épila, cambiando el trazado de dos curvas en el kilómetro 287. Se modificarán los enlaces a La Muela y, entre los kilómetros 305 y 308, justo a la salida de Zaragoza y poco antes de comenzar el puerto de esa localidad, habrá actuaciones de modificación del trazado de esas curvas.
Finaliza el informe Fomento afirmando que se trata de un proyecto “económica y técnicamente viable”, que será financiado a través del llamado “peaje en sombra”. Las adjudicatarias de las obras recibirán el pago de las obras por parte del Estado según el tráfico que pase por cada tramo en remodelación; se prevé una concesión de 20 años, ése será el tiempo que tengan las constructoras para amortizar la obra que realicen.