Ternasco, langostinos, jamón de Teruel y cardo: últimos preparativos para la cena de Nochebuena
Con un paquete de jamón de Teruel en la mano y una buena bolsa de polvorones, mantecados, chocolates de Lacasitos, "eso para los nietos que a nosotros no nos gusta", y dos botes de cardo, Julián y Mari tachaban hoy en el Lidl de Parque Roma en Zaragoza los últimos ingredientes para la cena de esta noche. Ya iban casi a contrarreloj y es que preparar una Nochebuena con hijos y nietos "todos de buen comer" es algo estresante. Aunque nada comparado con la alegría de juntarse todos un año más alrededor de la mesa. "A mí me gusta más esta noche que Nochevieja porque ahí los jóvenes ya se empiezan a ir por ahí mientras que aquí estamos juntos, cantamos villancicos y nos ponemos a jugar a cosas", contaba el matrimonio.
Con adolescentes o no en la mesa, familias numerosas o más reducidas, ausencias sentidas en la mesa o en la distancia, los aragoneses se preparan ya para vivir la primera de las fiestas del periodo navideño. Lo que no faltará será la comida y es que los supermercados, abiertos en su mayoría hasta las 15.00 horas de este domingo, se llenaban de aquellos que se habían olvidado, por ejemplo, las chucherías para acompañar las copas postcena o el pan recién hecho para untar el cardo con bechamel, uno de los platos estrella en estos días.
El que no ha abierto este domingo es el Mercado Central y por eso ayer raro era el puesto en el que no había que esperar, al menos 10 minutos, para hacerse con una bandeja de langostinos, una paletilla de ternasco, encurtidos para los amantes de los vinagrillos, cardo fresco, frutos secos y algunas frutas desengrasantes como colofón (eso sí, antes de los turrones, mazapanes y demás dulces) al banquete. Eso sí, todos los que hacían fila eran conscientes de que tenían que sacar la billetera y es que el ternasco estaba a 29.90 euros el kilo, el langostino a 19.90 euros, la lubina a 39.90 y el bogavante a más de 100 euros el kilo.
En el puesto de Alberto Gadea y Yolanda Cámara los clientes salivaban y es que ante semejante variedad de olivas, pepinillos, bonito, salmueras y boquerones era imposible no hacerlo. "Nosotros es que somos mucho de vinagrillos, siempre ponemos un platico de anchoas, mejillones y boquerones", decía un matrimonio antes de desear una Feliz Navidad a los dueños del puesto. Unos metros más allá, en Frutas Javi y Silvia había quien se llevaba un puñado de nueces y castañas (a 5,90 euros el kilo) como acompañamiento a la cena y una piña y algunos kiwis por eso de tomar algo de fruta como digestivo.
Esta Nochebuena habrá tanta variedad de cenas como de familias aunque la mayoría suelen coincidir en una sopa o consomé de primero para ir entrando en calor, embutidos, croquetas, gambas, cigalas y vieiras como entremeses y ternasco, entrecot o solomillo si uno es más de carne o lubina y merluza si se prefiere el pescado. Lo que no faltará, seguro, serán los postres y es que la Navidad es el momento perfecto para los más lamineros que no se pueden resistir a un mantecado, polvorón o turrón de chocolate. Todo ello acompañado del mejor vino, champán, ginebras y rones para disfrutar de una noche en familia por todo lo alto.
Eso sí, habrá algunos comensales alrededor de la mesa que estarán un poco más nerviosos que otros. Cómo no estarlo con la llegada de Papá Noel y su saco de regalos cargado para todos, siempre que se hayan portado bien. Por el momento, tocará esperar, ayudar a poner la mesa y hacer caso a papá y mamá. Ya se sabe, Papa Noel está siempre vigilante.