Se suspende la salida desde Zaragoza de la tercera unidad de apoyo logístico en Irak

Se ha suspendido la salida del avión que este mediodía tenía previsto trasladar desde el aeropuerto de Zaragoza a la tercera Unidad de Apoyo Logístico en Irak.

Zaragoza.- La salida hacia Irak de la tercera Unidad de Apoyo Logístico en Irak tenía prevista su salida a las 14,15 horas desde el aeropuerto de Zaragoza. Los 160 militares que partían este lunes ya habían facturado sus equipajes y dedicaban sus últimas despedidas a los familiares que les habían acompañado hasta la terminal.

En el mismo instante en el que los efectivos iban a embarcar, el jefe de la Unidad, el teniente coronel Pedro Vallejo, ha informado a los soldados de que el viaje se suspendía hasta nueva orden. Aunque en un primer momento se han barajado razones meteorológicas para esta suspensión, enseguida se ha descartado esta posibilidad. “Desconocemos los motivos por los que se aplaza el viaje, aunque descartamos que se trate del mal tiempo", ha explicado Vallejo. "Lo único que sabemos es que hemos recibido una llamada telefónica de mi cadena orgánica de mando, el Mando Logístico de Operaciones de Valencia, ordenándonos que volvamos a la agrupación”, ha señalado.

El viaje se aplaza hasta nueva orden, aunque parte de la tropa, que partía ilusionada hacia el país asiático, ha manifestado rabia e indignación por estas nuevas órdenes. “Ya teníamos el billete en la mano y, de repente, recibimos esta llamada que dice que nos tenemos que quedar en el cuartel. Nuestra incertidumbre es inmensa porque no sabemos cuál va a ser nuestro futuro”, ha declarado uno de los oficiales.

Las vuelta a la Agrupación se ha realizado en tres autobuses, una vez que los efectivos han recogido sus equipajes ya facturados. Los 160 hombres y mujeres que han visto anuladas sus órdenes comerán allí a la espera de nuevas noticias acerca de su partida hacia Diwaniyah. “Yo sólo cumplo órdenes, pero fastidia hacer venir hasta aquí a tus familiares desde casa para luego no salir. Sin embargo, peor hubiera sido que nos enviaran a pegar tiros”, ha señalado un militar canario mientras esperaba a los vehículos que les llevaran de regreso a la base.

Los ánimos estaban crispados entre los militares y sus familias. Y es que, como ha comentado uno de los oficiales, “algo se cuece en las altas esferas”. Entre las familias la concepción es distinta. La madre de uno de los soldados, Fina García, mostraba su indignación por la situación, y se ha lamentado de que “el pueblo no está con los militares". "Ahora que las misiones las hacen soldados profesionales, no se ven más que boicots”, ha añadido.