No son de carne: las albóndigas más virales de Zaragoza están en La Magdalena

En su carta, hay un plato que ha disparado su popularidad: sus albóndigas de sepia
Conoce este restaurante de Zaragoza especializado en cocina sarda, una tradición italiana poco conocida pero llena de matices

Zaragoza es una ciudad repleta de sabores. Tapas tradicionales, platos reinventados y propuestas internacionales conviven en una oferta gastronómica que no deja de crecer. Pero entre tantas opciones, hay un rincón que sorprende por su autenticidad y sus elaboraciones: un restaurante que te transporta directamente a Cerdeña, sin salir del barrio de La Magdalena.

A solo unos pasos del centro, en una calle estrecha y con aire popular, se encuentra el único restaurante de cocina sarda de Zaragoza. Una propuesta diferente que apuesta por recetas caseras, ingredientes mediterráneos y elaboraciones poco habituales en la ciudad.

  1. ALBÓNDIGAS DE SEPIA CON SALSA MARINERA: EL PLATO QUE LO HA HECHO FAMOSO
  2. EL RINCÓN DE CERDEÑA, ÚNICO EN SU ESTILO EN ZARAGOZA

ALBÓNDIGAS DE SEPIA CON SALSA MARINERA: EL PLATO QUE LO HA HECHO FAMOSO

Aunque toda su carta está inspirada en la gastronomía de Cerdeña, hay un plato que ha disparado su popularidad: sus albóndigas. No son las típicas de carne. Están elaboradas con sepia y acompañadas de una salsa marinera intensa, con mucho sabor y perfecta para mojar pan sin parar.

El Rincón de Cerdeña está en la calle San Lorenzo, en el barrio de La Magdalena

Este plato se ha convertido en un auténtico reclamo entre quienes buscan tapas diferentes en Zaragoza. Muchos llegan desde otros barrios solo para probarlo. Su textura, su sabor y el contraste con la salsa hacen que destaque por encima de muchas otras tapas de la ciudad.

EL RINCÓN DE CERDEÑA, ÚNICO EN SU ESTILO EN ZARAGOZA

El Rincón de Cerdeña está en la calle San Lorenzo, en el barrio de La Magdalena. Es el único restaurante de Zaragoza especializado en cocina sarda, una tradición italiana poco conocida pero llena de matices. El local es pequeño, con barra, pocas mesas y decoración tradicional. Conviene reservar, especialmente en fines de semana.

En su carta hay tapas como ossobuco con polenta, ravioli de calabacín con marisco o canelones de carne con trufa. También ofrecen croquetas caseras, carpaccios o alcachofas con hummus. Todo elaborado con producto de calidad, con precios moderados y una atención que destaca por su cercanía.

Este plato se ha convertido en un auténtico reclamo

El restaurante abre de jueves a domingo. Acepta pago con tarjeta, y su ubicación, muy cerca del centro, permite llegar fácilmente incluso en horas concurridas.