Sólo uno de los cuatro acusados de violar a una prostituta admite relaciones sexuales, pero consentidas

En la Audiencia de Zaragoza se ha juzgado a tres rumanos y un español por violar y golpear a una prostituta. Sin embargo, tan sólo uno de ellos ha admitido las relaciones sexuales, aunque consentidas. El Ministerio Fiscal pide para cada uno de ellos quince años, frente a la libre absolución de los abogados defensores.

Zaragoza.- Cuatro acusados, una víctima de una supuesta violación y tres versiones distintas de las partes. La única cuestión que ha quedado clara es que, una madrugada de 2010, una prostituta y los procesados, tres rumanos y un español, coincidieron en un bar de copas de la capital aragonesa en el que hubo sexo.

Ante los magistrados de la Audiencia Provincial de Zaragoza, los procesados de nacionalidad rumana han mantenido la misma versión: la mujer habría entrado con el español al establecimiento, mantuvieron relaciones sexuales en el baño y cambió dinero para pagar el servicio. Posteriormente, ella habría ofrecido sus servicios sexuales a los que allí estaban. Sin embargo, de los tres tan sólo uno aceptó, pero de manera consentida. “Me dijo que 60 euros por una hora y dije que no necesitaba porque tengo una novia muy guapa”, ha afirmado George A., mientras su amigo Ivan L.M. sí que ha reconocido haber pagado por sexo. Una vez finalizado el acto, la mujer habría salido “como una loca”, según George A., porque comenzó a pegarse contra los coches y los hombres se quedaron en el local sin esperar a que, posteriormente, se presentara la Policía Nacional.

Para Manuel V.O. estos hechos tienen parte de verdad, pero ha añadido que por sus problemas de corazón él no pudo mantener sexo con esta mujer. Por ello, ha señalado a Iván como el único que lo hizo en un sótano, mientras el resto se bebía una botella de champán y fumaba.

Frente a este relato, la víctima ha señalado que todos la penetraron durante dos horas y que fue forzada y golpeada por los cuatro encausados. Si bien durante el juicio sólo ha podido identificar a tres de ellos Ivan L.M., Manuel V.O. y George A., pero no a Gheorge B.S. Todo porque en la bodega no había luz al estar rotas las bombillas.

La mujer, de nacionalidad nigeriana, ha aseverado que sólo consiguió zafarse cuando “el pequeño”, que se correspondería a George A., y dueño del bar, habría observado que sangraba debido a la penetración. Algo que ha sido corroborado por forenses pertenecientes al Instituto de Medicina Legal de Aragón, quienes han confirmado que presentaba heridas en el ano.

Junto con las distintas versiones durante el juicio se han presentado los informes de la Brigada Científica de la Policía Nacional, que han asegurado que se hallaron los perfiles de ADN de George A. y Manuel V.O. en varias botellas y colillas, así como un preservativo. Algo a lo que también se ha referido George A., manifestando que sobre ese almacén mantenía relaciones con su novia.

El caso ha quedado este miércoles visto para sentencia. El Ministerio Fiscal no tiene ninguna duda de la autoría de los hechos por lo que pide quince años de prisión, frente a la libre absolución que mantienen los abogados defensores -Olga Oseira, Juan José Serra, Fernando Díaz y Fernando Lacruz-.