Si yo fuera rico...

“Me iría a dar la vuelta al mundo”, “lo repartiría con mi familia” y “no se ni lo que haría”, son algunas de las cuestiones que se plantean los aragoneses cuando se imaginan que les toca la lotería. Sin embargo, a pesar de la masiva participación en el sorteo de Navidad, este tradicional juego es uno de los que menos dinero reparte.

Zaragoza.- La Lotería Nacional de Navidad no ha dejado mucho dinero en Aragón, tan sólo los vecinos de la localidad oscense de Aniés podrán hacer realidad algunos de sus sueños con el pellizco que les ha tocado del 25.944, un quinto premio. Pero el que no haya caído mucho no evita seguir soñando y tener ilusión.

Muchas personas se han imaginado, en algún momento de su vida, que les toca la Lotería de Navidad. Y seguro que también se han parado a pensar qué sería de su vida si la suerte llama a sus puertas. Según la empresa de estadísticas y venta de lotería por Internet, Ventura24.es, uno de cada cuatro españoles dice que se retiraría. Sin embargo, la cruda realidad indica que para poder llevar a cabo este deseo haría falta, como mínimo, cinco boletos del número ganador.

“Me daría un vuelta al mundo en yate”, comenta Sergio. “Compraría un avión para irme de viaje a las Malvinas”, asegura Isabel. “Estaría todo el día de fiesta”, afirma Beatriz. Éstos son algunos de los deseos más inmediatos de aquellos aragoneses que opinan que “soñar es gratuito”. Los viajes y el ocio suelen ser las opciones que se barajan en caso de obtener un premio. A pesar de ello, el estudio realizado por Ventura24.es habla de dos extremos entre las voluntades populares: Los que dejarían de trabajar y los que lo repartirían.

A pesar de que este año el Gordo, dotado con 3.000.000 de euros a la tira, ha aumentado con respecto al año anterior, que era de 2.000.000, las estadísticas revelan que para poder pensar en un retirada feliz habría que tener más de 40 años y una esperanza de vida de hasta 90. Y además, dicen los cálculos realizados por Ventura24.es, habría que saber invertir el dinero del premio en bienes inmuebles o en la bolsa para conseguir estirarlo.

Por este motivo, los aragoneses más previsores prefieren levantar la hipoteca de sus hogares o pagar algunos atrasos. En este sentido, Silvia Sancerni, una vecina de Graus que fue agraciada con el Gordo del 2004 asegura que el premio “no cambia la vida de nadie”. En aquella ocasión compraron por internet 6 billetes del número 54.600, que les dio 1.200.000 euros (200 millones de las antiguas pesetas). “A nosotros nos sirvió como base pero tampoco nos ayudo lo suficiente como para ir muy desahogados ya que éramos muchos donde repartir”, confiesa Silvia.

Otros aragoneses agraciados recientemente por la Lotería de Navidad fueron los vecinos del municipio oscense de La Fueva ya que el club de fútbol de la localidad, La Unión Deportiva La Fueva, repartió un buen puñado de participaciones del Gordo. Así pues “los vecinos hicieron un fiesta”, recuerda Angelines, una de las agraciadas.

También los vecinos de Calatayud se acuerdan más de la emoción que les produjo saberse ganadores del Gordo, el 22 de diciembre de 1992, que de la propia cuantía en sí. Según ha explicado Ángel Carrau, propietario de la Administración número 1, que fue donde se vendió Gordo, “lo que más ilusionó a la gente fue que había tocado a bastantes personas del pueblo”.

Ricos o no ricos, los aragoneses llevan tiempo esperando con ansia volver a vivir la emoción de sentirse ganadores. Este año el número 2008 ha sido una de las grandes apuestas de la Comunidad. Pero aunque este año no lleve premio todavía quedarán dos años más para intentar que esta cifra universal para Aragón traiga más de una alegría.