Seis de cada diez españoles evitarán hablar de política en Nochebuena para no discutir

En cuanto a las causas de la división, la ciudadanía señala principalmente a las redes sociales y a los medios de comunicación
Jóvenes SERVIMEDIA
photo_camera El 65% de los encuestados considera que la sociedad española está muy dividida. (Foto de 123RF/joorkan)

Seis de cada diez ciudadanos han decidido no hablar de política durante la cena de Nochebuena para evitar discusiones, después de que este asunto haya provocado la ruptura de cerca de cinco millones de relaciones familiares o de amistad en el último año. Así lo recoge el informe "Atlas de la polarización en España", elaborado por la organización More in Common. El estudio se basa en una encuesta representativa realizada a más de 2.500 personas y traza una radiografía detallada de la fractura social en el país.

Uno de los principales indicadores analizados es la polarización percibida, es decir, la sensación de división existente entre la ciudadanía. En este ámbito, el 65% de los encuestados considera que la sociedad española está muy dividida o algo dividida, frente a solo un 15% que cree que está unida o muy unida. Pese a este contexto, el informe señala que seis de cada diez españoles creen que todavía es posible superar las diferencias y recuperar la unidad social. Este optimismo es mayor entre las personas de más edad, mientras que los votantes de los partidos situados en los extremos del arco parlamentario, como Podemos y Vox, se muestran más pesimistas. La percepción contrasta con otros países como Francia, donde la población se divide casi por igual entre quienes ven imposible la reconciliación y quienes aún confían en ella.

En cuanto a las causas de la división, la ciudadanía señala principalmente a las redes sociales y a los medios de comunicación, seguidos de Vox, el Gobierno y los grandes partidos, PP y PSOE. Las figuras políticas consideradas más polarizadoras son el líder de Vox, Santiago Abascal, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por delante de Isabel Díaz Ayuso y Carles Puigdemont. Según el mismo estudio, la población atribuye la polarización sobre todo al sistema político y al ecosistema informativo, una percepción que varía según la orientación ideológica de los votantes y que incluso lleva a algunos electores a reconocer responsabilidades dentro de su propio partido.