Logroño.- Hace ya año y medio, diciembre de 2005, que las dos comunidades, a través de sus respectivos presidentes, firmaron un protocolo para impulsar la colaboración en áreas de interés común. Entre ellas destacaban las infraestructuras, especialmente el desarrollo de las conexiones por carretera y ferrocarril que unen La Rioja y Aragón: el desdoblamiento de la carretera nacional 232 y la línea ferroviaria de alta velocidad entre las dos capitales.
En aquel entonces, ambos presidentes coincidieron en señalar la importancia que para las dos regiones tenía el desarrollo del Plan de Infraestructuras y por ello mostraron su intención de trasladar al Ministerio de Fomento la urgencia por impulsar los proyectos pendientes.
Marcelino Iglesias afirmaba que la “mejora de los sistemas de comunicación del Valle del Ebro era fundamental” y Pedro Sanz remarcaba que en esa dirección “convergen los intereses de ambas Comunidades”. Un año después los dos presidentes se volvían a reunir, esta vez con algunos de sus consejeros, y el balance seguía siendo parco en resultados.
Ambas infraestructuras se mantenían prácticamente igual que hace 40 años, como señalaba el consejero de Obras Públicas riojano, Antonino Burgos, para quien “a pesar de que hay planes y proyectos vemos que no hay un impulso necesario para esas dos infraestructuras”.
Para Burgos “la línea de alta velocidad del corredor Cantabria-Levante es, en estos momentos, una de las menos prioritarias para el Ministerio y en este sentido no se está avanzando en la llegada de la alta velocidad entre Zaragoza y Miranda de Ebro, a través de Logroño. Hace poco –añade- salió la declaración de impacto ambiental del tramo Zaragoza-Castejón, pero todavía estamos esperando esa declaración entre Castejón y Logroño. Y por las noticias que tenemos se va a retrasar”.
El lento proyecto de la autovía
En lo que se refiere a las comunicaciones por carretera, al margen de la autopista A-68, “hay una nacional, la 232, que lleva muchísimo tiempo en la situación en la que está actualmente y sin que haya un proyecto para duplicar la calzada, para convertirla en autovía”.
Antonino Burgos es consciente de que “en este momento se está redactando el estudio informativo, pero los trámites son lentos. Lo que si solicitamos es que no se pierda más tiempo en ese desdoblamiento, porque no es solo importante para Aragón y para La Rioja, sino que es el eje de la comunicación entre Levante y todo el norte de España”.
Coincidencia institucional
El consejero riojano recordaba que este mismo año se volvió a celebrar una reunión de los dos presidentes y algunos consejeros y se volvía a coincidir en cuales eran las prioridades en cuanto a comunicaciones, coincidencias que dejaban de lado el diferente signo político que representan cada uno de los dos Gobiernos: “tenemos el compromiso de solicitarlo a la Administración Central. Yo creo que si dos Administraciones saben lo que quieren, coinciden en lo que quieren, con independencia del color político, trabajan para conseguir esas infraestructuras. Y en estos momentos, entre el Gobierno de Aragón y el Gobierno de La Rioja eso es lo que ocurre”.