Zaragoza.- Desde este miércoles y hasta el próximo viernes, Zaragoza acoge el I Congreso Internacional de Riego. El empleo más eficiente del agua y la aplicación de las nuevas tecnologías son las principales aportaciones de los regantes al debate mundial sobre el agua que se lleva a cabo en la capital aragonesa con motivo de la Expo y su foro intelectual, la Tribuna del Agua.
Según los datos de la FAO, la agricultura consume el 70% del agua en el mundo. Una proporción que se incrementará en un 16% durante los próximos años a causa del aumento de la población y del cambio climático. De ahí que “el sector agrícola debe encabezar la búsqueda de soluciones a los problemas hídricos del mundo”, ha señalado el secretario de este organismo internacional, Germán Rojas, durante la inauguración del Congreso Internacional.
Un papel que los regantes están dispuestos a asumir con la ayuda de las administraciones. El presidente de la Federación española de Regantes, Andrés del Campo, ha asegurado que la solución a la crisis alimentaria mundial pasa por “la producción de más alimentos con menos agua”.
Según Del Campo, en la actualidad el uso eficiente del agua de riego se sitúa alrededor del 38% a nivel mundial, pero deberá alcanzar el 42% en 2030. Esta optimización del recurso se conseguirá a través de una mejor gestión, pero también mediante el uso de una tecnología más eficiente y respetuosa con el medio ambiente, por lo que es imprescindible apoyar a los regantes en la modernización de los sistemas de riego.
Desigualdad entre ricos y pobres
Un razonamiento compartido por el consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Gonzalo Arguilé, quien también ha participado en la inauguración del Congreso. Allí, ha destacado la importancia del regadío en el mundo. El 40% de los alimentos del mundo se producen en el 20% de la superficie cultivable. Una desproporción que en Aragón aumenta de tal modo que el 75% de los productos agrícolas se extraen del 16% de la tierra que se cultiva, ha señalado Arguilé.
El consejero, ha asegurado que “se debe aumentar la regulación de los ríos, para asegurar el caudal ecológico, proteger contra las crecidas y producir los alimentos necesarios”. Arguilé ha señalado que éste es un problema global y no se alcanzará una solución sin tener en cuenta las desigualdades entre los países ricos y pobres. “Debemos proporcionarles los alimentos que necesitan para vivir y ayudarles a que regulen sus ríos. Y es que nadie puede desarrollarse si pasa hambre”, ha añadido.
A la inauguración también ha acudido el presidente de la Tribuna del Agua, Eduardo Mestre, quien ha señalado la importancia de la participación de todos los agentes participantes. “Vamos a la búsqueda de resultados concretos, y para ello la tecnología puede ser una buena solución”, ha señalado.