El procesado por el ajuste de cuentas de San José se enfrenta a 11 años y medio de cárcel
Zaragoza.- Un mal acuerdo en la venta de cocaína desembocó el pasado 5 mayo de 2012 en un ajuste de cuentas entre traficante y comprador. Este último no dudó en esgrimir su pistola y vomitar seis disparos, si bien tan sólo dos impactaron en la víctima que resultó herida de gravedad.
El procesado en esta tentativa de homicidio será juzgado dentro de dos semanas en la Audiencia Provincial de Zaragoza. Este hombre, identificado como Juan Carlos R.R., natural de República Dominicana, se enfrenta a once años y medio de cárcel no sólo por intentar matar a Carlos Arturo, sino también por los delitos de robo con violencia y tenencia ilícita de armas que solicita la Fiscalía. Una pena a la que se suma la abogada de la víctima, Ana María Magrazo, mientras que el letrado defensor, Alfonso Bayo, niega los hechos y pide la libre absolución.
Junto a la pena privativa de libertad, tanto el Ministerio público como el Servicio Aragonés de Salud también piden que el procesado pague los 2.395,85 euros que corresponden a la factura de la asistencia sanitaria a la víctima.
Los hechos tuvieron lugar a las 21.00 horas de aquella noche de mayo en la que el Real Zaragoza acabó el partido con una victoria. Hecho que hizo pensar a los vecinos del número 16 de la calle Doce de Octubre de la capital aragonesa que los ruidos que oyeron eran petardos y no disparos.
En el interior de uno de los pisos estaba el encausado y la víctima realizando un pase de droga cuando, según las acusaciones, de forma súbita e inesperada Juan Carlos R.R. apuntó en la cabeza con una pistola nueve milímetros BrowningCourt al otro joven. En ese momento hubo un forcejeo entre ambos que le permitió que tan sólo dos disparos hirieran a Carlos Arturo. Concretamente, en el vientre y en la pierna, que hicieron que fuera ingresado de gravedad en el hospital Miguel Servet de Zaragoza.
El procesado huyó del lugar, se deshizo de la droga y se cambió de ropa. Sin embargo, no se dio cuenta de que durante la pelea se le cayó un móvil con el que fue identificado por la Brigada de Homicidios perteneciente a la Jefatura Superior de Policía de Aragón.
Después de varios días, fue localizado y detenido en Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Desde ese momento se encuentra en prisión provisional en Zuera (Zaragoza).