Zaragoza.- Las demandas actuales que la sociedad aragonesa hace de sus cuerpos de Bomberos y Policía Local, la amplitud de sus competencias y los conocimientos necesarios desempañarlas, hace que el ingreso en estos cuerpos sea cada día más exigente. Igualmente se ven obligados a una formación profesional continuada.
Los bomberos y los policías locales se encuentran, según sus sindicatos, clasificados administrativamente en el grupo D (bombero y cabo, policía y oficial), y grupo C (sargento y suboficial, subinspector e inspector). Esto supone una discriminación con respecto a otros cuerpos de seguridad de toda España que ya se encuentran reclasificados en los grupos C y B, en algunos casos desde hace bastante tiempo, afirman desde el Sindicato de Bomberos.
La situación actual también discrimina a policías y bomberos en cuanto a la aplicación del actual pato-convenio del Ayuntamiento de Zaragoza, al limitar en algunos empleos, e imposibilitar en otros, la promoción profesional basada en la antigüedad. “Lo que pedimos es que se cree un grupo B para que exista una carrera profesional adecuada, y que desde los escalafones más bajos pueda accederse a los más altos, a través de la promoción”, ha explicado el secretario general de la Confederación de Seguridad Local en Aragón, Tomás García.
El nivel real de exigencias para el ingreso como policía local o bombero no es de graduado escolar, recalcan. “La titulación mínima que exigimos es el bachillerato”, señala García. Además, ningún otro funcionario del grupo D tiene que pasar otro proceso selectivo en lo centros de formación de policía o bomberos tras superar la fase de oposición, explican desde el sindicato.
“La asunción de responsabilidad, toma de decisiones, penosidad, dificultad técnica, responsabilidad penal, dedicación e incompatibilidad que se nos exige es muy superior a la de los demás trabajadores del grupo D”, ha concluido Tomás García.