Pasa a disposición judicial el presunto homicida de la calle Porcell

Moisés Jesús A. S., de 31 años, procedente de Asturias y presunto asesino del “crimen de la calle Porcell” pasará este miércoles a disposición judicial. Al parecer se trata de un crimen pasional, relacionado con el mundo del chat. El acusado había alquilado un piso hacía una semana porque pensaba instalarse en Zaragoza.

Zaragoza.- Este miércoles pasará a disposición judicial el detenido del ya conocido como “crimen de la calle Porcel”). Esta mañana, el delegado del Gobierno de Aragón, Juan José Rubio y el Jefe Superior de Policía, Leoncio Lorente, han comentado en rueda de prensa los últimos detalles del suceso.

El presunto homicida del crimen de la calle Porcell entró al patio del número 10 de Juan Porcell aprovechando la entrada o salida de otra persona del edificio. La víctima, José Luis H.G., de 28 años y residente en Zaragoza, podría haber sido atraída por el agresor a través de llamadas telefónicas y mensajes de texto y usurpando la identidad de alguien conocido por él, según datos de la Policía.

Lorente ha dicho que todos los datos apuntan a un crimen pasional, ya que la intención de seguir viéndose había sido rechazada por la novia de la víctima. A pesar de ello, el agresor continuó viniendo a Zaragoza y, la semana antes del homicidio había alquilado un piso en la calle Louis Sallenave, con intención de instalarse en la ciudad, y donde fue detenido el domingo alrededor de las 14.00 horas.

Cosido a puñaladas

El pasado sábado, 16 de julio, José Luis H.G. fue agredido en el número 10 de la calle Porcell alrededor de las 23.40 horas. Los vecinos que lo encontraron algo más tarde llamaron a los servicios de emergencia y sanitarios que no pudieron evitar el fallecimiento de la víctima en el mismo portal. La alteración del rostro del fallecido provocada por las veinte puñaladas que le asestaron dificultó la pronta identificación del cuerpo. El Jefe Superior de Policía Local apunta no haber encontrado todavía el arma homicida, aunque las gestiones para ello continúan sin descanso.

Las primeras pruebas que se tienen son las encontradas en el lugar del crimen: además de objetos personales del agredido, se hallaron numerosas huellas y una gorra deportiva con la inscripción “NY”. Cuando la Policía registró el domingo el domicilio del acusado encontró unas zapatillas cuyas huellas todavía se están analizando. También se investigan las llamadas de los teléfonos de la víctima, su novia y del joven asturiano, quien todavía no ha confesado, según informa la Policía Local. El presunto responsable del crimen pudo conseguir el número de teléfono de su “objetivo” por sustracción a su novia o por descuido de ésta.

Al parecer, la joven no había notado ningún comportamiento raro en el agresor. Y éste tampoco demostró una conducta violenta o extraña cuando se le detuvo al salir de su domicilio, según ha dicho esta mañana Leoncio Lorente. Aunque el Jefe Superior de Policía Local sí ha reconocido que “alguien que hace una cosa de éstas, no debe estar muy en sus cabales”.