Logroño.- El Partido Riojano ha exigido al Gobierno regional que ponga en marcha un plan de medidas para evitar y erradicar, en aquellos puntos donde ya se ha detectado, la plaga de topillos que está mermando de forma importante las cosechas de los campos de Castilla y León.
La plaga, tal y como ya han avanzado diferentes expertos, amenaza a otras regiones como La Rioja, Castilla-La Mancha o Aragón y resulta necesario y obligado que se activen los mecanismos precisos para que las cosechas no se vean afectadas por los efectos devastadores de estos roedores.
Las pérdidas ocasionadas por la plaga de topillos en Castilla y León superan los 30 millones de euros y el Gobierno riojano no puede permitir que esta situación de desamparo de los agricultores se traslade a otras zonas.
En opinión del Partido Riojano, las medidas que debe adoptar deben ser urgentes y eficaces (no simples parches), ya que en algunos puntos de La Rioja Alta ya se ha detectado la presencia de estos animales, lo que ha incrementado la lógica preocupación de los agricultores.
En el mismo sentido, desde el Partido Riojano (PR) se ha solicitado que se tomen las medidas epidemiológicas precisas para evitar que se produzcan casos de tularemia, una enfermedad cuya propagación se atribuye a los topillos, que no es contagiosa entre personas y que presenta síntomas semejantes a un proceso infeccioso. Precisamente anteayer diferentes organizaciones agrarias coincidían en señalar que ya hay entre 100 y 200 personas afectadas por esta enfermedad en Castilla y León.
El PR ha solicitado al Gobierno de La Rioja que pida la colaboración de la Universidad de La Rioja para investigar el porqué de esta plaga y las soluciones a tomar no sólo en esta ocasión, sino para que esta plaga no vuelva a suceder. Además, proponen crear una mesa de seguimiento formada por el gobierno regional y los agricultores, a través de los sindicatos, pues “los agricultores son los principales afectados y hasta ahora no se les ha tenido en cuenta”.
Por su parte, el Gobierno riojano ha señalado que no se ha detectado un aumento importante de los topillos en La Rioja y que dispone de equipos que vigilan por si existe alguna incidencia, pero los agricultores creen que esta plaga podría pasar a las comunidades vecinas de Aragón y La Rioja a finales del próximo invierno.