El Parque de Ranillas se convertirá en polo institucional de la Margen Izquierda después de la Expo
Zaragoza.- A falta de conocer también las intenciones del resto de instituciones que puedan tener interés y competencias en el período “post Expo” -fundamentalmente Gobierno de Aragón y Ayuntamiento de Zaragoza-, ya se atisban los planes de Expoagua para la reutilización de los espacios y equipamientos que dejará la muestra internacional del año 2008. La intención es aprovechar al máximo tanto las 25 hectáreas del recinto, como las 120 del Parque Metropolitano que lo rodea y que cambiarán la fisonomía del meandro de Ranillas.
Y entre esas ideas, esbozadas por el director general de Operaciones de Expoagua, Jerónimo Blasco, estriba la creación de un polo de equipamientos institucionales y de servicio público lo más cercano posible del casco urbano actual de Zaragoza, a pie del trazado de viales. Esto es, en el extremo noreste del Parque Metropolitano, a las puertas del actual barrio del Actur. La mayor parte de la superficie de este espacio verde será para uso lúdico, paisajístico y vecinal, en la que habrá zonas de recreo, minigolf, playas artificiales y espacios de protección ambiental, aparte el hotel termal.
Pero quedará un espacio de edificios en lo que será el Bulevar de Ranillas, en el extremo más alejado del Ebro, cuyos usos aparecerían definidos de la siguiente manera, según Jerónimo Blasco. El edificio de las oficinas de la Expo se convertiría después de 2008 en la sede de la Secretaría de la Década del Agua, organismo de la ONU que ha elegido Zaragoza como ciudad de acogida. A su lado, Interior tiene intención de ubicar la Comisaría de Policía del Distrito del Actur, como centro neurálgico en seguridad ciudadana para los barrios del norte de Zaragoza.
Y Jerónimo Blasco ha trasladado la idea de que la central de operaciones de Protección Civil y de Emergencias durante la Expo se convierta en un organismo gemelo, pero gestionado por el Ayuntamiento de Zaragoza como sede del 112 en la ciudad. Aún refiere el responsable de Expoagua la existencia de dos inmuebles que quedarían sin uso tras la Expo, y que desde las asociaciones de barrio se pretende convertir en centros médicos y asistenciales, así como equipamientos de formación, educación e inserción.
Todo ello, en fin, convertiría esta “esquina superior derecha” de los terrenos de Ranillas en un auténtico centro neurálgico institucional y administrativo en la Margen Izquierda de Zaragoza capital, en lo que aparece como uno de los efectos más tangibles de la "post Expo". Importante, aunque cuantitativamente quizá menor que las inversiones que se llevarán a cabo en infraestructuras de transporte y carreteras, que perdurarán en el tiempo: cierre del Cuarto Cinturón, carril en Ronda Norte y nuevo enlace a Ciudad del Transporte, Cercanías y ampliación del Aeropuerto, entre otras.
Diversidad de usos en el recinto
Jerónimo Blasco también habló, en el transcurso de las Jornadas de Participación Ciudadana Expo 2008, de lo que se hará con los espacios y edificios que queden en el propio recinto. Un objetivo, “usar la Expo para los ciudadanos”. Y una premisa, “ni una sola vivienda”. Blasco resume las posibilidades que ofrecen estas 25 hectáreas de terreno: parques empresariales, zonas de ocio para bares, restaurantes, espacios que “pueden quitar presión a zonas actuales muy consolidadas como el Casco Viejo”, dice Blasco.
Pero el proyecto estrella que maneja Expoagua, y que avanza a buen ritmo, según Blasco, se basa en negociaciones con entidades financieras para hacer de la Torre del Agua y del Pabellón Puente un museo común “de la Ciencia, del Agua”, un espacio expositivo permanente que otorgue continuidad filosófica a la temática de la Expo “Agua y Desarrollo Sostenible”. Miradores y zonas de servicios con baja intensidad edificatoria completarían el espacio.
Por lo demás, la Expo 2008 dejará también en Ranillas un nuevo Palacio de Congresos de 12.000 metros cuadrados, el Acuario Fluvial que será otorgado por concesión a una empresa, y los pabellones de los países, que dejarán espacio para zonas de ocio y empresas innovadoras, así como plazas de aparcamiento en cada uno de los bajos. Entre esos pabellones internacionales destacan los planes para el Pabellón de España; Expoagua trabaja para convertirlo en un Centro Audiovisual con especial atención al cine.