Los pacientes con enfermedades renales en Aragón aumentan por los malos hábitos sociales
Zaragoza.- Los malos hábitos alimenticios, el sedentarismo o el estrés son algunos de los factores que favorecen la aparición de enfermedades renales, según han explicado este domingo los expertos, en las XXVIII Jornadas Aragonesas de Enfermos Renales que se han celebrado en el Hospital Lozano Blesa de Zaragoza.
Estas jornadas están dirigidas a enfermos renales, sus familiares y cuidadores, personal sanitario, profesionales relacionados con la salud y comunicadores sanitarios. El objetivo que persiguen es tratar los aspectos que mejoran la calidad de vida del paciente y de su entorno.
Alteraciones de las vitaminas, la relación con la diabetes, la medicación por los trasplantes y la labor de la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (Alcer), tanto a nivel autonómico como nacional, son los temas en torno a los que van a girar estas jornadas.
El coordinador de Trasplantes de Aragón, José Ignacio Sánchez Miret, ha afirmado que la labor de esta cita es “formativa e informativa, donde todos tenemos nuestra parcela y aprendemos unos de otros”.
Asimismo, Sánchez Miret ha destacado que es una enfermedad “dramática y compleja ya que puede afectar a los huesos, a la piel, al corazón o a las arterias, y para su tratamiento tienen que intervenir muchos especialistas”. “Es importantísimo que trabajemos al unísono para prevenirla, diagnosticarla lo antes posible y poner el mejor tratamiento en cada una de sus fases”, ha concluido.
A día de hoy, aproximadamente hay unos 500 pacientes que necesitan tratamiento renal sustitutivo, pero hay muchos más que sufren esta enfermedad aunque no en un grado tan avanzado. En Aragón existen 1.400 trasplantados de riñón (desde 1986), y entre 850 y 900 están controlados por el programa aragonés de esta enfermedad.
Los propios pacientes han afirmado que es una enfermedad muy difícil que “afecta muchísimo a la familia” y que en realidad “son los familiares quienes la llevan”. Asimismo, también ha explicado que saber convivir con las enfermedades renales depende mucho de la persona y de cómo se enfrente a la misma. Han destacado la labor tanto de las administraciones como de la fundación Alcer Ebro, presente en Aragón.