Inmersos en plena temporada de desplazamientos por Semana Santa, en las autovías y autopistas españolas existe una norma de circulación que muchos conductores conocen pero no siempre respetan: los vehículos deben circular preferentemente por el carril derecho y reservar el carril central y el izquierdo exclusivamente para adelantar o cuando las circunstancias del tráfico lo hagan necesario, así lo recoge el Reglamento General de Circulación.
Aunque es habitual ver coches circulando varios kilómetros por el carril izquierdo sin motivo, esta práctica incumple el Reglamento General de Circulación. Cuando un vehículo permanece en el carril izquierdo sin estar adelantando, obliga al resto de conductores a modificar su velocidad o cambiar de carril, lo que puede provocar retenciones, maniobras innecesarias y situaciones de riesgo y acaba dificultando la circulación.
Además, hay una creencia generalizada que no es correcta: quedarse en el carril izquierdo siempre que circulen a la velocidad máxima permitida, por ejemplo, a 120 km/h. Sin embargo, la normativa deja claro que los carriles no se usan según la velocidad, sino que establece que el izquierdo debe reservarse únicamente para adelantamientos o situaciones justificadas.
SANCIÓN POR MAL USO DEL CARRIL IZQUIERDO
Permanecer en el carril izquierdo sin justificación se considera una infracción grave, según recoge el Reglamento General de Circulación y, la multa puede alcanzar los 200 euros. Cabe destacar que la sanción se aplica incluso si el vehículo circula dentro de los límites de velocidad ya que el problema no es la velocidad, sino el uso incorrecto de los carriles.
Desde la DGT insisten en que esta regla no solo busca evitar multas, sino también mejorar la seguridad y la fluidez del tráfico. Mantenerse en el carril derecho cuando no se está adelantando reduce retenciones innecesarias, evita maniobras arriesgadas y permite una circulación más ordenada. Por ello, utilizar correctamente los carriles es fundamental para garantizar una circulación más segura y previsible en autopistas y autovías.
En resumen, la norma es sencilla: circular por la derecha si no estás adelantando y utilizar el carril izquierdo solo cuando sea necesario para realizar esa maniobra o cuando las condiciones del tráfico lo exijan.
