Zaragoza.- La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel, no contagiosa, que afecta al 2% de la población. Se manifiesta mediante inflamaciones cutáneas, unas placas que se recubren de escamas y que suelen aparecer en las manos, los codos o las rodillas, aunque pueden expandirse a zonas más amplias del cuerpo. En Aragón, son 27.000 las personas que conviven con ella y que, en muchas ocasiones, intentan ocultarla.
Y es que, más allá de los problemas físicos que les provoca, el miedo a ser rechazados por las marcas de su piel es otro de los obstáculos que deben vencer para superar esta enfermedad. Se trata de una patología muy antigua pero que “ha sido ocultada y poco explicada” desde siempre, lo que contribuye a que los afectados se vean rechazados y marginados, especialmente en situaciones en las que se muestra más el cuerpo, como en la piscina o la playa.
“El principal reto es ampliar los conocimientos de esta enfermedad, no sólo de los afectados sino también de sus familiares, de los profesionales sanitarios no especializados y del público en general, para evitar la ignorancia y la discriminación que sufren los enfermos”, afirma la presidenta de la Acción Psoriasis, Juana María del Molino.
Lo primero en lo que se insiste es en que no es una enfermedad contagiosa, por lo que no debe temerse el tener contacto con quienes la padecen. La psoriasis afecta por igual a hombres y a mujeres, principalmente entre los 15 y los 35 años, y aunque no es hereditaria, un tercio de los enfermos tiene antecedentes familiares. El estrés o haber sufrido traumatismos o infecciones respiratorias suelen ser los principales desencadenantes.
La paradoja del verano
Con la llegada del verano y el calor, época en la que se utiliza menos ropa y, por tanto, se cuenta con menos formas para esconder las huellas de esta enfermedad, la presión social que sufren los pacientes aumenta y, en muchas ocasiones, su autoestima desciende. De ello dan fe los farmacéuticos, que juegan un papel clave a la hora de atenderles y orientarles.
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Algunos pacientes la sufren hasta en la espalda |
“Pretendemos potenciar la autoestima de este tipo de enfermos, que tengan una visión mucho más positiva de sí mismos, que no se automarginen ante la sociedad ni se dejen vencer por la aprehensión social a la que pueden verse sometidos en determinados momentos, como cuando van a la playa o la piscina”, explica el presidente el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza, Juan Carlos Gimeno.
Se da la paradoja, además, de que pese a que algunos enfermos eviten mostrar su cuerpo, está demostrado que el Sol tiene un efecto beneficioso en las lesiones de psoriasis, siempre y cuando el paciente se proteja de forma correcta y si no padece psoriasis fotosensible. En la mayoría de los casos, los rayos ultravioletas ayudan a curar las lesiones, disminuyen la inflamación y reducen la producción de escamas.
“Una exposición diaria al Sol, aunque breve para evitar las quemaduras, suele ser suficiente para que desaparezcan las placas”, recomiendan desde la asociación. No obstante, es imprescindible escoger la crema adecuada. Los dermatólogos recomiendan un SFP 25 para el cuerpo y un producto de pantalla total para la cara.
La falta de constancia
Pero el miedo a descubrir el cuerpo no es el único escollo. Otro de los problemas a los que se enfrentan estos pacientes es que la psoriasis no tiene cura porque los brotes reaparecen. Además, los tratamientos clásicos, principalmente pomadas, “son latosos” y requieren de constancia para que den resultados a largo y medio plazo. “Es muy importante ser constante y no bajar la guardia. El tratamiento hay que seguirlo a raja tabla”, afirma Juan Carlos Gimeno
Sin embargo, no todos cumplen estos requisitos, ya que muchos abandonan el tratamiento y más de la mitad no acude de forma rutinaria a su médico. Por ello, los especialistas instan a los afectados que han dejado el tratamiento "a que vuelvan al dermatólogo", se controlen los brotes y siempre mantengan limpia e hidratada la piel. "Algunos hace veinte años que fueron a la consulta. Ahora hay mucho más arsenal para tratarse", asegura el vocal de Dermofarmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza, Fernando Prieto.
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Acción Soriasis celebró una jornada informativa en Zaragoza |
De hecho, Acción Psoriasis afirma que se está investigando mucho para conseguir avances y mantiene que “el futuro pasa por los tratamientos biológicos”, que se aplican de forma subcutánea, que se prescriben para los casos más graves (el 30%) y cuyo coste es mucho mayor.
Precisamente, para que su precio no sea una traba a la hora de recetarlos y otro escollo más para superar esta enfermedad, la asociación reivindica “libertad de prescripción” en todas las Comunidades, que no haya recortes presupuestarios y que los pacientes de psoriasis puedan optar a todos los tratamientos posibles independientemente de la región donde residan.