Riesgo de aludes en el Pirineo: el Gobierno de Aragón pide "máxima prudencia"

Imagen de archivo. Pirineo aragonés
Las últimas nevadas mantienen el manto inestable. En el último mes cinco personas han perdido la vida en las montañas aragonesas

El Gobierno de Aragón emitió en la tarde noche de este viernes un comunicado a través del cual alertaron a la población de un alto riesgo de aludes durante el fin de semana en el Pirineo aragonés. Según explicaron a través de cauces oficiales, la situación de aludes, que ya se ha cobrado cinco vidas en el último mes en la región, sigue siendo "muy delicada" tras las últimas nevadas.

"El manto es muy inestable y pueden producirse aludes de forma natural en cualquier orientación", han aseverado, invitando así a la "máxima prudencia" durante todo el fin de semana. Desde la DGA se ha pedido a todas aquellas personas que suban a la montaña que permanezcan solo en las pistas abiertas o forestales y no salir fuera, donde el riesgo es mucho mayor. "Las condiciones actuales no hacen recomendable adentrarse en terreno peligroso aunque se tenga formación o material de seguridad. Cuidémonos entre todos", han terminado.

CINCO FALLECIDOS EN LAS ÚLTIMAS SEMANAS

La montaña volvió a cobrarse una vida el pasado domingo 19 de enero en el Pirineo. Un hombre de 26 años falleció tras quedar sepultado por un alud mientras practicaba snowboard fuera de pistas en el entorno de la estación de esquí de Cerler, en el término municipal de Benasque. Fue la quinta víctima mortal por avalanchas en el norte de la provincia de Huesca en apenas tres semanas, una sucesión de tragedias que confirma el alto riesgo existente en la alta montaña durante este invierno.

Con anterioridad, el 29 de diciembre en Panticosa una gran avalancha acabó con la vida de tres esquiadores de travesía: los aragoneses Jorge García-Dihinx, de 55 años, y Natalia Román, de 36, y el vasco Eneko Arrastua, de 48. El grupo estaba formado por seis personas, dos de las cuales lograron salir por sus propios medios, y otra resultó herida leve.

Tres días después, en Nochevieja, otro alud en el término municipal de Bielsa provocó la muerte de Ángel Sánchez, un raquetista de 54 años, trabajador del Ayuntamiento de Zaragoza y docente universitario. Su acompañante resultó ileso. Ya el 3 de enero, una nueva avalancha en el entorno de los ibones de Anayet, en el valle de Tena, atrapó a un grupo de cuatro personas que practicaban raquetas de montaña. En aquel caso no hubo víctimas mortales, aunque dos mujeres quedaron parcialmente sepultadas y lograron salir con vida.

LA BORRASCA ÍNGRID AFECTA AL TRÁFICO

Las carreteras también están sufriendo importantes afecciones debido al temporal de la borrasca Íngrid. Por el momento, tras ser cortada al tráfico anoche, este sábado se ha reabierto la A-136 en la frontera por el Portalet pero se mantiene la alerta roja y es obligatorio el uso de cadenas en ese tramo. En el pre Pirineo, las nevadas también han afectado a la A-23, dónde se recomienda circular con máxima prudencia.