Instalan unos elementos en el Paseo Sagasta para evitar que la gente se siente junto al McDonald's
Zaragoza amanecía este miércoles con dos nuevos elementos en uno de sus edificios más céntricos. En concreto, unas instalaciones puntiagudas en el edificio de al lado del McDonald's del paseo de Sagasta (ubicado en los antiguos cines Elíseos) que impide a la ciudadanía sentarse a las puertas del mismo. Era frecuente ver en este lugar a los usuarios esperando el autobús y también a algunos "riders" (repartidores de comida a domicilio) esperando a la comida del restaurante de comida rápida.
Un nuevo ejemplo de arquitectura hostil que ha aterrizado en la Zaragoza apenas dos meses después del primero. Fue a mediados de junio cuando se instalaron a las puertas del McDonald's del Coso unos triángulos metálicos en forma de cordillera con la intención de descongestionar una zona de la ciudad en la que también era común ver a gente sentada esperando el bus y repartidores que lo usaban para descansar a la espera del próximo pedido.
Las críticas no se hicieron esperar por parte de los repartidores de comida que ahora ven en el paseo de Sagasta un nuevo ejemplo de esta arquitectura hostil. Los pinchos en los salientes de los comercios, los bancos seccionados o bolardos estratégicamente ubicados son solo algún ejemplo de esta llamada arquitectura que convierte las ciudades en espacios incómodos y abre un debate acerca de la gestión de los espacios urbanos: la necesidad de mantener el orden y la estética frente a la inclusión y la accesibilidad para todos los usuarios del espacio.