Se estima que en Aragón hay más de 117.000 personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33% reconocido. Esto supone un 9% de la población aragonesa que se enfrenta, día tras día, con las barreras de la disparidad. Este miércoles, 3 de diciembre, se celebra el Día Internacional de la Discapacidad, una oportunidad perfecta para visibilizar la lucha por la inclusión de estas personas, en ámbitos como la vivienda o el empleo.
Alejandro García tiene discapacidad y es validador de la Comisión de Accesibilidad Cognitiva de Plena Inclusión Aragón. Cada día, afirma, se enfrenta a barreras que hacen su rutina un poco más compleja. “Encontramos dificultades, por ejemplo, en las escaleras, porque desgraciadamente hay muy pocas rampas en la ciudad y en muchos casos están en mal estado”, o en los propios carteles, que muchas veces no están pensados para personas con discapacidad cognitiva.
También las tecnologías, asegura Alejandro, pueden ser un gran problema para las personas con discapacidad, que ven como un simple trámite, como puede ser una gestión del banco, se convierten en un reto. “En tareas que implican tecnologías, que a lo mejor tienes que picar aquí y allá en la pantalla, es difícil para algunas personas con discapacidad”, lamenta.
BARRERAS EN EL LENGUAJE
Estas dificultades se ven incrementadas cuando entra en juego un lenguaje técnico, como pueden ser facturas, o sentencias judiciales que “incluyen palabras que son difíciles de comprender para muchas personas con discapacidad, y esto hace que sea todavía más complicado que las personas con discapacidad tengan autonomía”, explica.
Y las barreras no solo se limitan al entorno urbano, sino que en muchos casos afectan al propio hogar. Alejando afirma que “muchas casas no están adaptadas para personas con discapacidad, no cuentan con baños adaptados, los edificios a lo mejor no cuentan con ascensores”. Asegura que “se están haciendo mejoras en ese sentido”, pero que “sigue habiendo muchas cosas que hacer y que, de no trabajarlas, lo que hacen es que las personas con discapacidad nos quedemos atrás”.
Alejandro reivindica que esto no debe ocurrir, porque “si nos quedamos atrás al final nos quedamos fuera, tenemos que estar en la misma línea que el resto de las personas, tengamos la limitación que tengamos, porque si nos ponen trabas, evidentemente no vamos a avanzar en absoluto en esta sociedad”.
“HABRÍA QUE DAR MÁS OPORTUNIDADES DE EMPLEO”
En un momento en el que la vivienda está sufriendo un incremento exponencial de precios, los problemas son más acusados en el caso de las personas con discapacidad, sobre todo teniendo en cuenta las dificultades para estas personas por obtener un empleo. “Hay que hacer una reserva mayor de empleo para personas con discapacidad, habría que dar más oportunidades”.
A este respecto, para Alejandro, estar en esta situación “para nada agradable”, por lo que pide que “tengan más oportunidades, que la gente que los contrate crea en ellos”. Asimismo, pide a las empresas que “no crean que porque contratan a una persona con discapacidad no va a poder hacer las mismas tareas que una persona que no tiene discapacidad, eso es por supuesto falso, pueden hacerlas, pero con adaptaciones y facilidades”.
Desde asociaciones como Plena Inclusión se trabaja día a día por derrumbar estas barreras, así como por hacer visible esta problemática que afecta a todos los ámbitos de la sociedad. Aunque ya hay un largo trabajo realizado, Alejandro asegura que “queda mucho camino por recorrer, poco a poco se están haciendo grandes avances, pero creo que todavía hay que hacer más”.
AVANZAR EN LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD Y SUS FAMILIAS
Para el presidente de Plena Inclusión, Santiago Villanueva, además de la accesibilidad, en la actualidad hay otros dos retos importantes en el ámbito de la discapacidad. El primero de ellos es “pensar y avanzar en los derechos, tanto de las personas con discapacidad como de sus familias”.
A este respecto, Santiago incide en que “nos hemos centrado mucho en lo que son nuestros familiares, pero, evidentemente, hemos desatendido también nuestros derechos, en este caso, que creo que son importantes también, porque, al fin y al cabo, somos el primer pilar que mantiene al colectivo”.
Asimismo, el presidente de Plena Inclusión reconoce que existe “desconocimiento de lo que es la discapacidad” por parte de la sociedad. Entre las razones, Santiago ha apuntado hacia que “lo que no lo vives de cerca, a lo mejor no lo sientes. Desde las propias familias nos preocupamos de resolver los problemas muchas veces hacia adentro y, a lo mejor, hacia afuera no lo sacamos y creo que es importante que se conozcan”.
