Ni Roma ni París: las reliquias de San Valentín están en estas localidades zaragozanas

Reliquias de San Valentín en Calatayud. Foto: Ayto de Calatayud
Este 14 de febrero, el día de San Valentín celebrará el amor en todo el mundo, lo que muchos no saben es que tiene conexión con Aragón

Cada 14 de febrero millones de personas celebran el amor con flores, cenas y escapadas románticas. Lo que muchos no saben es que el patrón de los enamorados tiene una conexión directa con Aragón. En la provincia de Zaragoza, concretamente en Calatayud, se custodian reliquias atribuidas a San Valentín que pueden visitarse y que convierten a esta ciudad en un destino muy especial en el día más romántico del año.

La Basílica del Santo Sepulcro de Calatayud es hoy el principal lugar en el que se custodian estas reliquias. Llegaron a esta ciudad aragonesa en el siglo XVII, tras ser donadas por el Papa Urbano VIII a la Orden del Santo Sepulcro y trasladadas desde Roma, donde se encontró el cuerpo del santo en una basílica de la Vía Flaminia.

El arca que alberga estos restos óseos, incluyendo vértebras y otros fragmentos, se conserva desde 1638 y cada día de San Valentín se expone junto al altar para que visitantes, parejas o fieles puedan venerarlo en un ambiente de tradición y devoción.

Quienes visitan Calatayud en estas fechas pueden contemplar las reliquias en el interior de la basílica, normalmente situadas cerca del altar, dentro de una urna preparada para la veneración. Es uno de esos planes diferentes para San Valentín, porque mezcla historia, tradición religiosa y turismo cultural. No es solo ir a ver un “objeto antiguo”, sino entrar en un lugar cargado de simbolismo y descubrir que, mientras medio mundo celebra el amor con flores, en Aragón se conserva un pedazo físico de la historia del santo que inspiró esa celebración.

Pero Calatayud no es el único lugar donde el santo cobra vida en Aragón. En la cercana localidad de Tobed, también en la provincia de Zaragoza, se conservan fragmentos de las mismas reliquias que parten desde Calatayud hacia esta pequeña villa, que mantiene una relación histórica con la Orden del Santo Sepulcro.

HISTORIA, PATRIMONIO Y CONEXIÓN

Visitar estos lugares ofrece una experiencia diferente por San Valentín: no solo romanticismo, sino también historia, patrimonio y una conexión espiritual con uno de los santos más universales. En Calatayud puedes contemplar reliquias custodiadas en una basílica centenaria; en Tobed, conocer cómo una pequeña comunidad mantiene viva la devoción a su patrón con identidad propia. Ambos destinos son, sin duda, un atractivo añadido para quienes buscan un plan cultural y emocional en Aragón.