La Navidad se adelanta en el Miguel Servet: los niños ingresados reciben la mágica visita de Papá Noel

Los casi 80 niños que se encuentran en la actualidad ingresados en el hospital han sido los primeros en recibir sus regalos esta Navidad
hospital navidad (3)
photo_camera Verónica y su padre Eduardo han sido los primeros en conocer a Papá Noel. Foto: Pilar Álvarez

Ropa para sus muñecas y el juego del Ahorcado. Esos son algunos de los regalos que Verónica, de 11 años, había incluido en su carta a Papá Noel, que se quedó olvidada en su casa cuando el jueves de la semana pasada tuvo que ser ingresada en el Hospital Materno Infantil del Miguel Servet de Zaragoza. Su padre, Eduardo, cuenta que este es su cuarto ingreso en dos meses, siendo este especialmente duro por las fechas.

No obstante, Verónica no tendrá que preocuparse por sus regalos, y es que el mismísimo Papá Noel le ha confirmado que no necesita que se la envíe por los canales tradicionales. Sus medios, afirma, se han modernizado mucho, y le ha asegurado que solo necesita que se la envíe por WhatsApp para recibirla a tiempo para Navidad.

Lo ha hecho este viernes en una visita muy especial al hospital Materno Infantil en la que, en compañía de sus ayudantes, Papá Noel ha visitado uno por uno a todos los niños ingresados en el centro, siendo estos los primeros en recibir sus regalos esta Navidad. Cuenta entre risas que la niebla de Zaragoza le ha complicado un poco el trayecto a su reno Rodolfo, pero que esta no ha sido suficiente para frenar esta bonita iniciativa.

REPARTIR ALEGRÍA E ILUSIÓN

“Queremos entregar un poquito de alegría e ilusión a los niños hospitalizados, pasar una buena mañana con ellos, que es lo importante”, cuenta Papá Noel antes de su visita. Son días, recuerda, en los que “van a echar de menos a sus familias, esas cenas multitudinarias, por lo que es importante traerles un poco de ese cariño que necesitan” añade.

Verónica reconoce estar muy ilusionada de haber sido la primera niña en recibir un regalo de Papá Noel este año. Ella no ha sido la única de los casi 80 niños ingresados en el hospital Infantil que no ha podido enviar su carta. Así pues, durante esta jornada, Papá Noel ha asegurado que serán muchos los que le entreguen su carta personalmente, o que aprovechen el encuentro para pedirle sus regalos.

hospital navidad (11)
En los pasillos del Materno Infantil, la ilusión se ha adelantado unos días. Foto: Pilar Álvarez

Desde el hospital confían en que la mayor parte de estos niños puedan pasar las Navidades en sus casas, rodeados de sus familias, aunque trabajarán por hacer que las Navidades de quienes permanezcan ingresados sean lo más mágicas posibles. Y forma más mágica de empezar las Navidades que recibir la visita adelantada de Papá Noel, venido directamente desde Laponia para entregar sus primeros regalos.

UNA VISITA "MUY ESPECIAL"

Para Verónica ha traído un estuche de Harry Potter, una saga de películas que ha asegurado que le gustan mucho. Para su padre, esta visita ha sido “muy especial, es algo que les aviva mucho, más durante estas fiestas”. Y es que Eduardo asegura que durante su ingreso “siempre están en compañía de los padres, los abuelos, visitas, gente cotidiana, de edades normales”. Asegura que "sus compañeros de clase no pueden entrar a la planta, por lo que no pueden relacionarse con más niños”.

Por ello, “visitas más inesperadas, de personajes importantes a ellos les saca una sonrisa, que es lo que realmente importa”. Su deseo para esta Navidad, desvela, es pasarla en casa, aunque cuenta que “está siendo día a día, hoy puede estar bien y que mañana le dé un bajón”. Si no es esta semana, pide que pueda ser para tomar las uvas la siguiente, para poder estar toda la familia junta, “porque al final aquí no podemos estar todos y eso hunde un poco mentalmente”.

Mientras tanto, en los pasillos del Materno Infantil, la ilusión se ha adelantado unos días y ha servido para romper la rutina hospitalaria, recordando a pequeños y mayores que la Navidad también puede llegar entre batas y habitaciones de hospital. Un gesto sencillo, pero cargado de significado, que demuestra que, incluso en los momentos más difíciles, siempre hay espacio para la esperanza y para una sonrisa inesperada.