La Santa Sede ha confirmado esta mañana el fallecimiento del papa Francisco a las 7:35 (hora local) en su residencia de la Casa Santa Marta, según ha comunicado el cardenal camarlengo Kevin Joseph Farrel en un vídeo mensaje oficial. Con su muerte se activa el protocolo conocido como Sede Vacante, que implica la clausura de la Capilla Sixtina y la preparación del cónclave para la elección de un nuevo sucesor de San Pedro.
Un total de 133 cardenales menores de 80 años participarán en el cónclave. Entre los nombres que suenan con más fuerza figuran dos destacados prelados africanos: Peter Turkson, de Ghana, con 76 años, y Robert Sarah, de Guinea, con 79 años. Ambos reúnen el perfil que algunos vinculan con una de las profecías más debatidas del Renacimiento: la de Nostradamus.
UNA PROFECÍA INQUIETANTE
Michel de Nôtre-Dame, más conocido como Nostradamus, escribió en el siglo XVI una serie de cuartetas enigmáticas que, según algunos intérpretes, adelantaban sucesos históricos de gran magnitud. Entre ellas, destaca una relacionada con el futuro del papado: "Primero, vendrá un Papa extranjero, luego un Papa viejo, y finalmente, un Papa negro, y con él, el fin del mundo".
Muchos han asociado esta visión con los tres últimos pontífices: Benedicto XVI, de origen alemán; Francisco, el primer papa latinoamericano; y, posiblemente, un futuro papa africano. Esta interpretación ha recobrado fuerza tras el fallecimiento de Francisco, especialmente ante la posibilidad de que el próximo elegido sea uno de los cardenales africanos mencionados.
ECOS DEL APOCALIPSIS Y LA PROFECÍA DE SAN MALAQUÍAS
La profecía de Nostradamus no es la única que alimenta estas especulaciones. Según un manuscrito atribuido a San Malaquías en el siglo XII, tras un listado de 112 papas, se auguraba un gran cambio en la Iglesia Católica y la llegada del último papa, identificado como "Pedro el Romano", quien presidiría la Iglesia durante la persecución final antes del Juicio de Dios.
Algunos teólogos han relacionado este concepto con decisiones poco convencionales del Papa Francisco, como firmar documentos en italiano en lugar de latín, y referirse a sí mismo como "Obispo de Roma", renunciando al título de "Papa" en varios discursos.
Una teoría extendida entre ciertos círculos eclesiásticos también menciona un mosaico en la Basílica de San Pablo Extramuros que representa a todos los papas de la historia. A día de hoy, solo queda un espacio vacío tras el retrato de Francisco.
EL "PAPA NEGRO": SÍMBOLO O REALIDAD
El término "Papa negro" se ha interpretado tradicionalmente como una referencia al Superior General de la Compañía de Jesús, orden cuyos miembros visten de negro. Jorge Mario Bergoglio, antes de convertirse en papa Francisco, fue precisamente el primer jesuita en ocupar el trono de Pedro. Para algunos, esto significaría que la profecía ya se habría cumplido.

